Papel de los padres para introducir la afición a la “música clásica” (….a la música emocionante!!)

Por Carlos Checa

El arte en general requiere de nuestro tiempo, hay especialidades artísticas que son más rápidas de percibir pornuestros sentidos, como son por ejemplo la pintura, escultura o arquitectura, se podría decir que entran por la vista, y sin embargo, la música, evidentemente necesita ser escuchada mientras dura la “obra”, con lo cual pide más tiempo y atención,  quizás ese puede ser uno de los puntos clave que convierte  la “música clásica”   en un arte seguido por una minoría. Ya se sabe, hoy en día no se tiene tiempo para muchas cosas.

Evidentemente si existe ya una tradición musical en el seno de la  propia familia, resulta mucho más fácil para nosotros y por consiguiente para nuestros hijos descubrir este misterioso mundo,  aunque lo más importante va a ser el papel que juegue la curiosidad, que como bien sabemos, es un elemento de gran ayuda en la educación. Sentir curiosidad por las cosas nos permite aprender de ellas, porque se convierte en el motor que nos  estimula  en la búsqueda de hallar respuestas a nuestras preguntas.

Os he de decir que partimos de un enunciado poco preciso, el conocido como “música clásica”. La verdad es que no hemos encontrado otra forma mejor de hablar en términos generales de un periodo de casi más de cuatrocientos años de historia, y es una lástima porque  a algunos jóvenes de hoy, eso de “clásica”, a veces simplemente por el nombre ya les echa para atrás. Así pues, el enfoque debe ser distinto, yo apuesto por abrir el abanico de posibilidades, por ejemplo alertando que obviamente, suena muy diferente una música  del  1650, a una música compuesta  en 1850, que existe un catálogo de cientos de miles de obras, compuestas  por innumerables compositores, y entre ellos, cientos de genios conocidos por todos. En definitiva, lo que diríamos coloquialmente, “hay para todos los gustos”. Solo necesitamos los medios para descubrirla, y hoy estamos de enhorabuena, hoy más que nunca se está haciendo un gran esfuerzo  para poner a nuestro alcance todo ese mundo de sensaciones, por eso y aunque sea como un juego, no vamos a hablar de “música clásica”, vamos a hablar con nuestros hijos de “música emocionante”.

Emocionante porque el misterio que se encuentra detrás de cada nota, es un mundo de sentimientos, sentimientos expresados con un lenguaje universal que penetra en nuestro interior y que es capaz de mover nuestra conciencia. La llamada “música clásica” tiene el inmenso valor que tiene por su profundo contenido, no importando cuando fue escrita, porque se convierte cada vez que la escuchamos en un lenguaje de hoy, del presente, actual, y en la que podemos ver reflejados cualquiera de nuestros sentimientos bien sea  amor, desesperación, alegría o tristeza, siempre esa música tiende su mano con el deseo de ser  una fiel compañera  en nuestro caminar.

Vayamos por partes porque disponemos de varias herramientas que nos pueden resultar decisivas en este camino de sensaciones. En mi experiencia personal, recuerdo que cuando era adolescente cantar en coro fue una de las cosas que más me ayudo  a amar la música, es una actividad muy enriquecedora y además, aprendes a como formar parte de un equipo. Existen diferentes grupos vocales y siempre con ganas de acoger a nuevos cantores; por ejemplo los coros mixtos, los  infantiles, de voces femeninas, de voces graves…. en fin,   hay  muchas posibilidades.

Por otro lado, nos  hemos de animar a acudir con frecuencia a escuchar en vivo conciertos con nuestros hijos, por ejemplo en Barcelona podemos ir al  Palau,  al Auditorio o al Liceo, donde existen a precios populares ciclos pensados para familias con específicos talleres para jóvenes y niños, o visitar  el extraordinario nuevo Museo de la Música de Barcelona, donde se puede aprender de la historia de la música de forma entretenida y divertida.

Sin duda una de las  mejores maneras de que un niño, joven o adulto, se inicie en la música es tocando un instrumento. Además, de entrada,  favorece su capacidad de  aprender a escuchar, facultad de gran importancia hoy en día. Por otro lado, mediante tu propio sonido,   expresas a los demás de una manera muy sencilla y a la vez muy directa,  tu sensibilidad,  tu yo interno, algo que a veces resulta bastante complicado con palabras.

Como os comentaba, la música debe descubrirse en vivo porque es ahí donde guarda toda su fuerza expresiva, sin embargo, hoy en día podemos hacer uso también de las nuevas tecnologías para incentivar la curiosidad de nuestros hijos, y en Internet, rápidamente encontramos muchísima información. Por ejemplo, si son niños, pues que mejor que mediante los dibujos animados, fijaos en esta maravillosa música del “Pájaro de fuego” de Igor Stravinsky

http://www.youtube.com/watch?v=-0Oh2eNqfmE

Como veis, se pueden hacer muchas actividades, todas ellas son válidas y positivas porque les acercáis a un arte que  guarda en sí  una trascendencia que cada uno debe descubrir a su tiempo, quizás se  precise de ese  “tiempo” que hemos hablado, pero cuando lo descubres, lo percibes como el mejor regalo que podías recibir.

Carlos Checa

Director de orquesta

1 comentario
  1. Gloria Gratacós
    Gloria Gratacós Dice:

    me ha encantado este artículo por lo sugerente que es. Gracias por el link del “pájaro de fuego”!!

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*