Los Top 10 de nuestro 1er año; #7….Emprendedores sociales

Por Fernando Trias de Bes.

Mi compañero de pupitre de la infancia, Juan Gratacós, me pide un artículo para este recién creado Sindicato de Padres. Hablamos sobre el tema y los dos convenimos en que los padres que han llevado a cabo esta iniciativa son auténticos emprendedores y que sobre ello podía escribir, ahora que los emprendedores sociales (léase “sin ánimo de lucro”) están tan en boga (¡hasta el gobierno británico se está planteando que los emprendedores sociales asuman algunas de las tareas del Estado del Bienestar!).

Hablemos, pues, sobre emprendedores. Existen auténticos emprendedores y falsos emprendedores. No me refiero a falsos en el sentido moral, en el sentido de que pretenden engañar a alguien, sino en el sentido de que no están verdaderamente preparados. Y es que emprender no es dar de alta una persona jurídica en el registro mercantil. Eso son sólo trámites administrativos o legales que permiten ponerse a funcionar como organización. Son pasos necesarios para emprender, pero no es emprender.

Esta distinción puede parecer una obviedad, pero no lo es. Se llevarían las manos a la cabeza si supieran la cantidad de personas para quienes tener pasar por el notario procura una increíble sensación de saberse ya emprendedores.

¿Qué es entonces emprender?

Emprender es una forma de enfrentarse al mundo, es una manera de entender la vida con la que no todo el mundo se siente a gusto: vivir como actor principal de la sociedad, abrazando la incertidumbre, y haciendo de la misma el auténtico motivo de emprender.

Otro rasgo que caracteriza a los auténticos emprendedores es que no contemplan la posibilidad del fracaso. No es que estén ciegos o sean ilusos. Seguramente sus dosis de realismo son elevadas. Pero su ilusión puede más que el miedo. Cuando emprendes de verdad, el fracaso no lo contemplas. Todo empieza con un sueño. Te imaginas un escenario que te emociona lo suficiente como para dejarte la vida por conseguirlo. Es como cuando te casas. En principio es para toda la vida. Tiene un punto de locura, de inconsciencia. El fracaso no entra en los planes, ni tan siquiera se considera. Para emprender hay que tener una ilusión enorme, descomunal, infinita.

Vayamos con otro elemento clave: la capacidad de sobreponerse a las dificultades, de afrontar reveses. Llamémosle capacidad de sufrimiento, espíritu luchador, tenacidad… Los emprendedores realizan planes y definen cuáles van a ser sus objetivos y lo que quieren lograr. Pero luego, a veces por exceso y otras por defecto, la realidad no es nunca la que esperaban encontrar. En la aventura de emprender surgen demasiados imprevistos.

En este sentido, un emprendedor, también el social, debe ser, ante todo, un gran luchador y no rendirse nunca.

Finalmente, me gustaría recordar que ningún emprendedor ha dejado de cometer un gran error. Que nadie olvide esto. No hay emprendedor o profesional que no haya cometido un gran error en su vida. De hecho, sólo se puede confiar en las personas, instituciones o empresas que asumen la responsabilidad de sus errores. Esto que parece tan fácil es más inusual que un eclipse completo de sol. De veras que vivir con un error a cuestas o con haber sido pillado en falta es duro. Pero los auténticos emprendedores saben asumirlo y aprenden de las adversidades. En lugar de deprimirse y enviarlo todo a hacer gárgaras, piensan, corrigen y actúan.

En resumen: abrazar la incertidumbre, una ilusión enorme, no contemplar el fracaso como opción final, capacidad de lucha y aprender de los errores son los principales rasgos de los emprendedores, también los sociales, que fraguan sus proyectos.

Estoy convencido de que esta iniciativa tan necesaria, el Sindicato de Padres, dispone hoy de esas capacidades. Sólo resta que, pasados los años, puedan mirar atrás y, sean cuales sean los logros, sentirse orgullosos del trabajo realizado.

Fernando Trias de Bes, escritor.

1 comentario
  1. laura
    laura Dice:

    @lauraenestudio Gracias por tu artículo. Su lectura ha sido un acicate para seguir apoyando a mi marido en el proyecto que ha emprendido. Nadie se salva de cometer errores ni del sufrimiento… Ya entiendo porque nunca tira la toalla: “la ilusión puede más que el miedo”. Mañana presentará su proyecto de internet en el Foro de Inversores del Iese. http://www.auamusic.com. He hablado con Toya , le daré un ejemplar de “El libro negro del emprendedor” por si amablemente puedes estampar una dedicatoria para Javier.

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