Como padres de familia, debemos influir en la sociedad y en la política

Por Jordi Pujol i Soley  (ex presidente de la Generalitat de Catalunya)

Juan Gratacós me vino a ver, ya hace tiempo. Prácticamente yo no lo conocía, aunque casualmente un día caminando por Serrat, un pueblo muy pequeño agregado en Queralbs a través de un portal abierto vi un grupo de gente en una era. Eran unos cuantos matrimonios jóvenes, o bastante jóvenes, con muchas criaturas. Por curiosidad entré, y allí conocí a Juan Gratacós y su mujer Lorela. Y unos cuantos hijos, no recuerdo cuántos. No menos de cinco, si mal no recuerdo.

Luego resultó que mi mujer Marta y mi hija Mireia sí conocían a Lorela. Y me explicaron quienes eran toda aquella gente. De una manera muy positiva. Pero de todos modos yo con un vistazo ya me había dado cuenta de que aquellas familias, reunidas en la era de aquella masía de Serrat eran buena gente.

Poco después Juan Gratacós me vino a ver a mi despacho. Y me habló del Sindicato de Padres. Y me explicó qué era. Qué pretendían. Y me interesó lo suficiente para que aceptara hacer un comentario sobre el Sindicato. Que es lo que ahora hago.

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Me parece que el Sindicato tiene dos objetivos, o dos campos de acción. Para empezar, la escuela. Sé que al respecto tienen ideas claras y precisas, y que han hecho una opción que en este campo les da garantías. Y eso ya es mucho, porque la escuela es un factor clave de progreso en la promoción del conocimiento, pero también en la de los valores y las actitudes y en la formación del carácter. Pero la vida y la formación no se desarrollan sólo en la escuela. La desbordan.

En primer lugar a través de la familia. En esto  tienen las cosas bien enfocadas. Basta recordar la era de Serrat, con tantos padres y madres, e hijos e hijas, pequeños y no tan pequeños, grandes o casi grandes, y el ambiente familiar, alegre y a la vez ordenado que se respiraba para entender que son familias responsables y muy abocadas a una relación y a una convivencia positivas.


Pero justamente por esta idea y esta vivencia de la familia no me sorprende que Juan Gratacós me pida un comentario sobre política y sociedad. Porque entre política, sociedad y familia hay una relación de doble dirección. A menudo se pide que desde la política, y desde la sociedad, se dé apoyo a la familia. Pero también la inversa es verdad.

Desde la familia hay que influir en la sociedad y en la política. Y no sólo influir a efectos prácticos -por una subvención o un impuesto, por ejemplo-, sino para introducir actitudes y valores positivos desde el punto de vista de un concepto sólido, entrañable y estimulante de familia y de sociedad.

Se entiende que la política sea objeto de crítica. Y también los políticos. Y más ahora que la crisis pone en evidencia muchas situaciones injustas y también fallos y errores de los políticos. Pero no sólo de los políticos. Ha habido un fallo general de codicia, o simplemente de ligereza, en general de facilidad. Y de hedonismo.

El hedonismo es la filosofía que dice que el bien consiste en el placer. Mucho o poco muy buena parte de la sociedad está tocada. Me consta que no es vuestro caso, el de los que vi aquel día en la era de Serrat. O que al menos veáis de evitarlo. Pero no os podéis  limitar a preservaros de los fallos de nuestra sociedad, debéis procurar que mejore. Y esto debe hacerse con la contribución de todos, pero la política -el pensamiento y la acción políticos- son del todo necesarios. Porque hay decisiones que sólo se pueden tomar desde la política.

Aristóteles ya dijo -hace más de dos mil trescientos años- que la política es el oficio más noble de todos. Porque, dijo, consiste en estar al servicio de la sociedad. De la gente. Pero también dijo que muy fácilmente se podía corromper. Porque muy ligada con el poder, y eso es peligroso. Razón de más para gente de valores éticos potentes y con actitud de servicio se interese. Un interés que normalmente no se convierte en profesión ni un alto grado de dedicación, pero sí seguirla de cerca, con criterios propios. Con los vuestros, en vuestro caso.

Jordi Pujol

Ex presidente de la Generalitat de Catalunya

3 comentarios
  1. Magí
    Magí Dice:

    Porqué colaboró con la ley del aborto?Porqué no decidió apuyando el catalán cuando era presidente de las “Regiones” en la UEA?.Porqué en su viografia dice que reserva comentarios?.

  2. Gabriel Ginebra
    Gabriel Ginebra Dice:

    Jordi, president per molts encara, ets el millor. La política era i és en la vostra època res més que vetllar per la societat, i la família la seva cel.lula.

    El que sap greu és que tot el bagatge humà i familiar i cristià d´alguns polítics només sura quan ja no són a primera línia.

    Gràcies i felicitats an Jordi Pujol (del fill d´un amic) i també an Jan Gratacós.

  3. luis Jaureguizar
    luis Jaureguizar Dice:

    muchas gracias por los ánimos pues lo que nuestra sociedad requiere para mejorar es la implicación de todos, especialmente de las familias en la educación de sus hijos. Y esto, nos guste o no, supone “arremangarnos” y meternos en iniciativas como las del sindicat de pares….enhorabona!!

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