Europa para las familias, familias para Europa

Por Vincenzina Santoro

Los números más recientes muestran un alza en las tasas de fecundidad Europeas. ¿Es esto un signo de vitalidad renovadora del Mundo Viejo?


No es común sentir optimismo acerca de las familias en discusiones internacionales. Pero recientemente, la Unión Europea publicó una perspectiva sorprendentemente positiva de desarrollos de la población.

De acuerdo con el tercer “Reporte Demográfico”, la población de la UE ha rebasado los 500 millones, los Europeos tienen mayor longevidad, y lo más importante, la tasa de fecundidad ha ido aumentando desde el 2003.

Aunque los agoreros parecen haber olvidado anunciar el fin de una “escasez de natalidad”, los más recientes datos han mostrado un incremento en la tasa de fecundidad de 1.47 niños por mujer en el 2003 a 1.60 en el 2008-2009. Aún más, un aumento se notó en todos los países de la UE excepto por tres, Luxemburgo, Malta y Portugal. Los más altos crecimientos durante este periodo se dieron en cuatro de los países que eran parte del Bloque Soviético, los cuales se encontraban entre los que tenían las tasas de fecundidad más bajas hace algunos años.

Las más altas tasas de fecundidad en el 2009 fueron registradas en Islandia con 2.23, el cuál es un país candidato a la UE y el único país Europeo que logra tener o sobre pasar el nivel de reemplazo de 2.1 niños por mujer; seguidos por Irlanda con 2.07, Francia con 2.00 y el Reino Unido con 1.96 (2008). En la parte más baja de la clasificación se encuentran Letonia (1.31), Hungría y Portugal (1.32) y Alemania (1.36). Portugal tiene el discutible honor de presenciar la más alta caída en fecundidad, un factor que puede haberse dado gracias a la adopción del aborto a petición en el 2007.

Los europeos también están logrando mayor longevidad. La esperanza de vida al nacer en el 2008 fue de 82.4 para las mujeres y 76.4 para los hombres. Francia tuvo la más alta esperanza de vida entre las mujeres con 85.1, y Suecia logró la clasificación más alta para los hombres, con 79.4 años. Por los últimos 50 años, la esperanza de vida subió al rededor de 10 años para ambos sexos.

A pesar del alta en fecundidad, el mayor contribuyente al crecimiento de la población en la UE ha sido la inmigración. Hasta el 2010 habían 32.4 millones de extranjeros viviendo en la UE-27, de los cuales 12.3 millones fueron ciudadanos de la UE viviendo en otro país de la Unión. El país con el mayor número de extranjeros (7.1 millones) fue Alemania, mientras que Luxemburgo tuvo la proporción más alta de extranjeros (43%).

La población Europa con mayor longevidad y rápido envejecimiento ha creado nuevos retos para las familias y al mismo tiempo ha hecho que se preocupen los gobiernos y busquen con ansiedad por políticas efectivas que sean buenas para la familia. Para lidiar con estos asuntos, Hungría, país que actualmente ocupa la Presidencia de la Unión Europea, patrocinó recientemente una conferencia titulada “Europa para las familias, familias para Europa”, en la Academia de Ciencias de Hungría de Godolo, cerca de Budapest. La conferencia ofreció presentaciones de demógrafos, científicos sociales y otras personas eminentes, y concluyó con un “Festival de la Familia con Europa”.

El Primer Ministro de Hungría, Viktor Orbán, inauguró la conferencia el 1 de Abril con una sorprendente franqueza. Declaró que “Europa está perdiendo en la carrera demográfica de las civilizaciones más grandes” ya que su población está envejeciendo y reduciéndose.

“Llamemos las cosas por su nombre, nuestro hogar común, Europa, se está quedando detrás de otras grandes civilizaciones en esta carrera… La UE no debería construir su futuro sobre inmigración, al contrario, las familias y sociedades deben reproducirse, sin ayuda externa, para asegurar el balance a largo plazo y la cooperación pacífica”.

Las políticas acerca de la familia son una prerrogativa nacional pero la Unión Europea puede y toma acciones legales a través del Parlamento Europeo para aprobar legislación que posteriormente es debatida en parlamentos nacionales. De hecho, hace algunos meses el Parlamento Europeo aprobó una licencia extendida “obligatoria” de maternidad.

El estatus actual de la política de la familia varía significativamente de un país Europeo a otro. El más generoso en cuanto a provisiones económicas por la familia son Francia y los países escandinavos. Estos países ofrecen amplios servicios de cuidado de niños, privados y públicos, y políticas generosas de maternidad y paternidad.

Dado el rotundo éxito del crecimiento de la esperanza de vida, no todos los ancianos tienen buena salud y muchos requieren asistencia de alguna forma u otra. Lo que surgió de la más reciente investigación demográfica Europa es que más de la mitad de todos los “cuidadores” son personas empleadas. Muchos de ellos, especialmente aquellos que se casaron ya mayores, cuidan de padres e hijos mientras que mantienen un empleo. Las políticas de licencias para la familia tendrán que ser más flexibles para permitir el cuidado de miembros de la familia, ambos, pequeños y ancianos.

La conferencia emitió una declaración en cuanto al balance de vida y trabajo. Probablemente, el punto más significante fue el siguiente:

“En varios países, es muy frecuente que las bajas tasas de fecundidad no reflejen las preferencias de tener hijos de las mujeres y hombres por muchas razones tales como situaciones económicas y sociales, desigualdad de género, y dificultad para conciliar la vida de trabajo, personal y familiar”.

Es cierto, las encuestas hechas hace algunos años por el Eurobarómetro acerca de la preferencia de hijos de las mujeres mostraron que la mayoría prefieren dos o tres niños. En cuanto al porque las mujeres no han estado teniendo el deseado número de niños, los encuestados enumeraron varios obstáculos que todavía deben resolverse.

El tema de la familia – en Europa y otros lugares – estará mucho más en primer plano en los siguientes años ya que es posible que la UE declare el 2014 como el Año Europeo de las Familias. En el pasado, se ha invertido mucho tiempo y esfuerzo en alguna u otra forma de “planeación familiar” – un esfuerzo que continúa en las Naciones Unidas. Lo que Europa y otras naciones desarrolladas necesitan hoy en día es un mayor énfasis en “planear familias”. La conferencia de Budapest fue un buen inicio, secundado por los datos y análisis del último “Reporte Demográfico” de la UE que dejan tanto que pensar.

Por Vincenzina Santoro,  economista internacional. Es la representante para las Naciones Unidas de la Asociación de la Familia Americana de Nueva York.

Editado en mercatormet.com

1 comentario
  1. Claudia Barrientos
    Claudia Barrientos Dice:

    Lindo articulo, muy completo e informativo. Esperamos que con ansia el ano de la familia 2014. Es el nucleo de la sociedad y merece ser preservado.
    Cordiales saludos,

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