El congreso de las mentes brillantes decreta el fracaso del modelo educativo español

Por  Catherine L’Ecuyer

El pasado martes, tuvo lugar el III Congreso de mentes brillantes. A continuación un resumen esquematizado de algunas conclusiones respecto al sistema educativo español. En color mis comentarios… Os animo a comentar este post, ¡hay mucho para hablar y pensar!

1. El modelo “sólo examina” a los alumnos y no a sí mismo ni a los profesores.

Sin la capacidad de introspección y un afán verdadero de mejora continua, es imposible la excelencia y la rectitud de intención educativa. Sin caer en la obsesiva búsqueda de la novedad (la novedad por la novedad), es necesario que padres y educadores nos acompañemos de la sana duda que nos permite superarnos continuamente en nuestros métodos y estilos educativos.

2. Hay que dejar de preparar a los alumnos para la certeza y hacerlo para la incertidumbre

3. El sistema educativo está fundamentado en la creencia que los niños no quieren aprender y no es cierto

La creencia de que el niño no quiere aprender es la premisa del método mecanicista. Como el niño es supuestamente perezoso, entonces hemos de bombardearle de estímulos externos, “inculcarle” las enseñanzas y los valores. Hemos de dejar de “inculcar” y volver  a “educar”. Sin caer en una educación excesivamente naturalista, hemos de preguntarnos: ¿No tiene suficiente fuerza la belleza de la verdad y de la bondad?

4. Hace falta dignificar la profesión, elevando los estándares para  el acceso a la profesión de maestro. Un sociedad que no lo hace es una sociedad enferma.

5. Hemos de volver a introducir lo mágico de los cuentos de hadas en las escuelas. Einstein decía “si quieres que tu hijo aprenda, cuéntale un cuento de hadas; si quieres que aprenda más, cuéntale dos cuentos de hadas.”

También decía Einstein: “La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado el regalo.” Hemos de ir con cuidado en no apagar la sed de misterio que tienen los niños, es lo que les hace ver el mundo que les rodea como una oportunidad infinita de conocer…


6. Los jóvenes tienen una capacidad innata para saber lo que necesitan aprender, hemos de preguntarles, interesarnos por lo que opinan y quieren

“El asombro es el deseo de conocer”, decía Tómas de Aquino. Si es innata esa capacidad de conocer, pues no hace falta bombardear a los niños con estímulos todo el día. Ese método no provoca aprendizajes sostenibles.

7. Se ha de potenciar la creatividad, dejar que los chicos jueguen con las manos, potenciar la cultura de un profesor mentor, que guíe.

Tomás de Aquino decía: “Una cosa que siempre es sujeto de la dirección de otro, de alguna forma es algo muerto”.

8. Los padres han de entender y asumir que el 80% del aprendizaje ocurre en casa, especialmente el de los valores. Hemos de dedicarles tiempo.

Me ha gustado mucho ese punto. Reconocer al niño como protagonista de su educación no quita que los padres sean los primeros educadores. Pero educar se ha de hacer con respeto por el niño, escuchando sus necesidades.

9. Hay que enseñar a pensar como un científico “primero buscar las ideas y luego las conclusiones” y no como un abogado “tener ideas y luego buscar los argumentos para defenderlos”.

¡Cuánta falta hay de esa mentalidad científica en nuestra sociedad! En la política, en la gestión de empresas, incluido en el mundo académico… La mentalidad científica de la escucha, de la observación, de la sana duda. Sin filtros ni pantallas ideológicas. Los niños lo hacen más que nosotros. Y por eso aprenden. Otra vez, ¡hemos de confiar en la belleza de la verdad y de la bondad!

Pienso que todos estos puntos se ven resumidos de alguna manera en la siguiente cita de Tomás de Aquino: “Hay dos manera de adquirir conocimientos. Primero por invención y descubrimiento. Luego por disciplina y aprendizaje. El primer modo es el más elevado. El segundo viene después.”

Las “mentes brillantes” han vuelto a dar importancia al primer modo de Tomás de Aquino, la invención y el descubrimiento. Sin embargo, no hemos de olvidar que el segundo modo (la disciplina y el aprendizaje), aunque venga en segundo lugar, también es necesario. Si nos olvidamos de ello, podríamos dar un golpe de timón que nos lleve a otra situación igual de equivocada que la actual…

Publicado por Catherine L’Ecuyer en Apego y Asombro

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