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Cuidado con las fotos de tus hijos en internet

Este es un tema importante al que muchas veces no damos la importancia que se merece. Estos consejos de Padres en la Red nos sirven para prestar más atención a un tema muy candente.

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Estamos en un periodo convulso en las comunicaciones digitales. Las redes sociales han entrado como un tifón y las apps de mensajería (wassapp, telegram, line,…) como un tsunami, por no decir las plataformas de fotografía y vídeo (Instagram, Youtube, Snapchat, Periscope, …). Todo se transmite, en vivo y en directo. Imágenes, fotografías y vídeos surcan internet a los cuatro vientos.

No solo echan humo los dispositivos, enviando y recibiendo bytes. Como era de esperar, muchas personas también echan humo al verse en fotos y vídeos en la red de redes.

Curiosamente han empezado las denuncias de hijos a padres por publicar fotos inapropiadas. Claro, publicar fotos de menores no está prohibido expresamente en las redes sociales pero puede tener consecuencias.

Hay que tener especial cuidado con la reputación on-line, con el rastro digital, ‘qué dice internet de mi‘. Nos jugamos mucho.

Recordemos, una vez más, que las imágenes en internet son indelebles. Eliminar una imagen después de publicada no es fácil, sobre todo si se comparte con otras personas. Aunque existe el “derecho al olvido” en internet, que permite solicitar a un buscador que no aparezca cierto enlace, para que fuese efectivo habría que eliminar los enlaces de todos los buscadores del mundo mundial.

La cosa es muy seria. La Constitución Española, en su artículo 18, garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen; y en el artículo 10, la dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad.

Evita fotografiar al menor …

  • Desnudo, aunque el bebé esté para comérselo
  • Enfadado, con una rabieta o malhumorado
  • Imágenes que puedan avergonzar cuando sean mayores (disfrazados, haciendo posturas raras, manchados y sucios, …)
  • Enfermos u hospitalizados
  • Imágenes en el cuarto de baño

Se trata de no ser la causa de que el menor sea marginado por esa imagen.

Un consejo: ante la duda no publiques esa fotografía en internet.

Por cierto, aprovecho para dar las gracias a Carmen y a María por haberme dejado publicar una foto suya en este post. Sois las mejores.

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Back to School: Making the Shift a Little Easier

Good recommendations to return to the routine hand of Dr. Meg Meeker.

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The shift from summer into the fall season can be a tough time for many kids—even if they’re eager to get back to school. If the transition is tough for them, you better believe that means you’ll have your hands full.

I’ve been through the shift many times as a mother, and I’ve watched it in thousands of my patients over the years. Here are a few things I have learned that help make life a little easier during this time:

1. One more hour matters

Studies have shown that when kids get even one more hour of sleep per night, they concentrate and perform better at school. It may not seem like much to an adult, but to a growing child, sixty extra minutes of snooze time helps make them less irritable and it makes teachers (and you) happier, too.

So, move bedtime back an hour. If this is too tough to do all at once, then start with fifteen minutes, then half an hour, and then one hour.

2. Rework bedtime

Many children have difficulty falling asleep at night—especially at the beginning of a school year. They are so used to being active up until bedtime that they have a hard time winding down. If you implement good sleep hygiene, they will fall asleep much more easily.

Make sure they stop watching television, playing video games, or being visually stimulated one hour before bedtime. If they want a snack, make sure it is at least half hour before bedtime and make it light—no heavy foods. They can listen to soothing music or a book on tape (one that is a bit slow moving) to help them wind down. One that is particularly good for kids is the Adventures in Odyssey Golden Audio Series.

3. Make electronics rules clear for everyone

Most kids can’t adequately discipline themselves regarding electronic gadget use. In my experience, most kids (even teens) want help learning to “turn off” stuff but won’t say this. So, begin by making house rules that all electronics stay off from 10-7 am.

Remember, many kids chat or text one another at night, and this keeps your kids up. If some can’t sleep, they will turn on the Internet to watch a show, play a game, etc. You may even need to have all electronics left in the kitchen for the night. Offer to put your cell phone in the kitchen, too. You may start with every other night and move to every night to make the transition more gradual. This is extremely important for kids who have difficulty concentrating on the school work.

4. Don’t skip breakfast

Many parents (and kids) downplay the importance of the morning meal, but studies show that it makes a big difference in a child’s performance. So, make sure your kids eat a good meal. If they have to get up really early, you can make something the night before and zap it in the morning.

For kids who hate breakfast, drinking breakfast can be a good way to get some calories in. Make smoothies with yogurt, protein powder, and some fruit and they can drink it on the way to school. Even an instant breakfast drink mix is better than no food at all.

5. Make weekends fun

Many kids look forward to getting back to school, but others dread it. They grieve leaving the easy, carefree schedule of summer and lose their enthusiasm for life. So, plan small outings on the weekend in order to give them something to look forward to.

You many plan to go to a movie, go to a beach, or go on a bike ride. The important thing is to give them a slice of “summer life” back to help them ease away from it.

6. Be patient

Children starting kindergarten take longer to adjust to their new fall routine, and many parents hit mid-October wondering what happened to their lovely, easy-going child. Be patient, many kids take about six weeks to get back into the rhythm of school.

The kindergarten year is particularly tough for kids, and they need extra sleep (even an afternoon nap) in order to get back on their feet. If you find that you have a little monster on your hands later in the fall, remember that your kindergartner could be particularly tired from working hard to behave, focus on school, and make new friends.

The back to school season is an exciting yet trying one. Just a little focus on making these tweaks to your child’s routine could go a long way in helping them go back to school with success! 

instagram

Instagram la app que sigue batiendo records

Unos consejos de Padres en la Red sobre Instagram no están de más. Actualmente es la app más utilizada por nuestros adolescentes. Que los disfrutéis.

Imagen de previsualización de YouTube

Es verdad, las redes sociales basadas en compartir fotografías, imágenes y vídeo son las que más están triunfando en el mundo juvenil (Instagram, Snapchat, Periscope, …) Resulta curioso ver cómo los jóvenes utilizan estás plataformas para comunicarse con sus amigos incorporando notas, opiniones, menciones, …

Lo primero que debemos recordar es que para utilizar Instagram hay que tener, como mínimo, 14 años.

Qué riesgos existen

En principio es una herramienta bastante inofensiva. Puede ser una gran ocasión para educar a tus hijos en aspectos tales como seguridad, privacidad e intimidad en la red y el respeto a los demás.

  • Seguridad, darle a la contraseña la importancia que tiene, debe ser secreta y no se debe compartir con nadie.
  • Privacidad, se dice que en internet las fotos son indelebles, realmente son muy difíciles de borrar y dejan rastro (rastro digital) pudiendo afectar a la reputación online de tu hijo.
  • Intimidad, tenemos que ser cuidadosos con los datos personales que publicamos. Instagram permite poner una biografía, podrías ayudar a tu hijo a expresar “quién es”. También hay que evitar relacionarse con desconocidos que nos pidan que les sigamos.
  • Respeto a los demás, si publicamos una foto donde aparecen otras personas tenemos que contar con su consentimiento. Por otra parte, tenemos que ser comedidos con los comentarios que pongamos de otras personas.

Consideraciones en cuanto a la privacidad

  • Aunque puedo publicar fotos privadas, el perfil es público y visible por todos. La foto de perfil, nombre de usuario y la biografía la ven toda la comunidad.
  • Se puede sincronizar lo que publicamos en Instagram con otras redes sociales, a esto le llama “cuentas vinculadas“. Resulta paradójico ser cuidadoso con quién ve lo que publico en Instagram y descuidar la sincronización automática con otras redes donde la lista de amigos puede ser infinita.
  • Instagram permite definir la cuenta privada, sin embargo si vamos agregando “amigos” deja de ser privada para todas esas personas.
  • Etiquetado, Instagram permitir etiquetar a personas. Es muy recomendable activar la opción de que nos envíe un correo cuando alguien nos etiquete, de esta forma, si no te gusta puedes eliminar la etiqueta con lo que, aunque la foto no se borra, no está relacionada contigo.

Podemos sugerir a nuestros hijos

  • Que cuide su imagen en internet y la de los demás.
  • Instagram, como todas las redes sociales, permite bloquear a aquellas personas que nos molestan.
  • Mejor no sincronizar Instagram con el resto de redes. Si interesa que una foto aparezca en otra red, se publica en ella y ya está.
  • Desactiva la geolocalización, salvo que quieras dar a conocer dónde se tomó la imagen.
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¿Te cansa más educar que trabajar? No eres la única persona…

Padres y madres vamos cansados pero estamos felices. Nuestros hijos nos agotan y llenan nuestra vida. Este post de Gestionando Hijos nos da la claves para poder ir más descansados en esta gran tarea, la de educar.

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Según un estudio del Pew Studies Center Analysis , el trabajo de educar a nuestros hijos es incluso más cansado que trabajar. Un 12% de los encuestados considera que cuidar a sus hijos es una actividad “muy agotadora”, mientras que el trabajo remunerado es muy agotador tan solo para el 5% de las personas que contestaron a la encuesta. Seguro que la mayoría de las personas que tenemos hijos no encontramos estos datos sorprendentes. Eso sí, en este mismo estudio se señala que el cuidado de los hijos es una actividad llena de sentido para el 62% de los encuestados, lejos del 36% que considera que el trabajo remunerado tiene sentido. Así que la pregunta podría ser: ¿cómo podemos hacer que el trabajo de cuidar a nuestros hijos nos canse menos y nos llene más?

El terapeuta familiar Craig Pierce da una serie de ideas en un artículo de Forbes para hacer de la educación de nuestros hijos una tarea menos agotadora.

Intenta mantener la calma y el control de tus emociones

Los niños aprenden habilidades viendo cómo sus padres se manejan en diferentes situaciones. Manteniendo la calma, incluso cuando tus hijos tratan de ponerte a prueba, puedes controlar la temperatura emocional en tu hogar en medio del estrés. “Si quieres educar niños que sean capaces de controlarse a sí mismos, gestionar sus emociones y tratar a los demás con cuidado y compasión, tienes que modelar relaciones sanas primero“, según Pierce.

Gestiona tus expectativas. Recuerda que no hay padres perfectos ni hijos perfectos

.Desear una familia perfecta puede hacer que no disfrutes de la que ya tienes. “Los niños que son amados, alentados y a los que se les permite crecer a su ritmo desarrollarán una buena autoestima y confianza”, cuenta Pierce. “Los niños pasan por etapas complicadas que pueden sacar de quicio incluso a los padres más pacientes. Cuando sientas que te estás poniendo nervioso, puede ser útil dar un paso atrás y mirar las cosas con perspectiva. Lo que te pone nervioso hoy generalmente se resuelve en muy poco tiempo. En lugar de fijarte en lo que está mal, confía en que las cosas se arreglarán“.

Pasa tiempo fuera.

Si crees que estás llegando a un límite, puede ayudarte llamar a un familiar o amigo. “Una simple conversación por teléfono puede darte la oportunidad de retirarte y recomponerte”. Como dice Courtney Custer, otra terapeuta citada por Forbes, “es importante construir una red de apoyo. Ser capaz de compartir con alguien que enfrenta los mismos retos qe tú puede ayudarte a recobrar la perspectiva”

Distraer

Si no es posible liberarte un rato de los niños y la situación te está estresando, puedes optar por distraerles saliendo fuera a tomar el aire, o encargándoles una tarea o leyendo un libro juntos.

Conectar

Los niños también se ponen nerviosos, así que para mantener la paz en tu hogar, Pierce recomienda centrarse en la conexión con nuestros hijos, especialmente mediante “la empatía hacia los sentimientos del otro”. Una estrategia que propone es escuchar con atención plena a lo que nos cuentan nuestros hijos. “Cuando los niños se sienten escuchados, crecen sintiéndose a salvo y seguros. Solo eso puede aliviar mucho estrés”.

Y el artículo termina con una reflexión muy importante: “Hay una razón por la cual las azafatas nos recuerdan ponernos las máscaras de oxígeno a nosotros primero, antes que a nuestros hijos. No podemos cuidar de nuestras familias si no nos cuidamos. Aprendamos a identificar las señales de alarma de nuestro estrés y tener un plan para rebajar el nivel de estrés (ya sea hacer ejercicio, salir de escena para calmarse o llamar a un amigo). Cuando te sientes en calma, das a tus hijos un sentido de seguridad que les ayuda a crecer”.

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Escenas educativas 22: Una lección de vida en un cuento escrito por un niño de 8 años

Es realmente importante comprender que todos somos distintos y por ello valiosos. Nada mejor que un ejemplo que nos presentan desde Gestionando hijos. esperemos que os guste tanto como nos ha gustado a nosotros.

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Verónica comparte con nosotros un cuento que se está difundiendo y emocionando en Internet, escrito por Pablo Pérez Socas, un niño de 8 años con autismo, y que lleva por título “Un amigo cuando quiere, puede”, y que nos habla del lenguaje universal de la amistad. 

Gracias a Internet podemos conocer la realidad de familias lejanas, la opinión de expertos sobre los temas más dispares e incluso pequeñas obras de arte realizadas por niños, esos locos bajitos de los que tenemos tanto que aprender. Y así es como he conocido este precioso cuento de un niño que tiene autismo y que me ha emocionado mucho, porque nos habla de la necesidad de tender puentes y destruir las barreras que nos separan y nos recuerda que compartimos muchos lenguajes universales: el de las emociones, el de la amistad, el de los juegos, el de la música.

Y es que este cuento, que los padres de Pablo tuvieron la gran generosidad de regalar al público el mismo Día del Libro, me parece mucho más que un canto a la inclusión: es un canto a superar nuestras diferencias, a buscar el entendimiento y la comprensión, a buscar esos lenguajes universales que nos unen, a dejar de levantar muros y empezar a tender puentes, porque “cuando quieres, puedes”. Y también me hace reflexionar sobre el hecho de que “si quiero, puedo” buscar ese entendimiento o ese lenguaje común con mis hijos, cuando miles de veces he dicho “es que no me escuchan”, “es que no se enteran”, “te lo he dicho mil veces”. Y esas frases que digo como un desahogo no tienden puentes, no, no son naves espaciales que me acerquen al planeta lejano en el que parece que están mis hijos cuando tienen esa sordera selectiva, sino que levantan muros y nos alejan más. Y esos muros también los levantan las etiquetas, como la que usamos cuando pensamos en un niño autista, como Pablo, el autor de este precioso cuento que todos deberíamos conocer. El mismo niño de 8 años que nos da una verdadera lección al decirnos que “un amigo, cuando quiere, puede”.

 

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Jaume Centelles: “Para volar, los pájaros tienen alas y los niños, libros”

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Jaume Centelles ha sido maestro de educación infantil durante 40 años y es autor del blog La invitación a la lectura. En Barcelona, el 7 de mayo, nos hablará de los importantísimos aliados para la educación de nuestros hijos que podemos encontrar en nuestras estanterías o en las bibliotecas: los libros. 

Con motivo de la celebración de Sant Jordi os recomendamos este post que nos anima a educar a nuestros hijos en la pasión y el amor a la lectura.

¿Cómo pueden los cuentos y la literatura ayudarnos a educar?

Los adultos queremos que nuestros hijos sean personas felices, que vayan  construyendo su propia identidad y que sean conscientes, como futuros ciudadanos, de todos aquellos aspectos necesarios para una convivencia sana, respetuosa con los demás y solidaria. Para que eso sea posible han de conocer y entender el mundo que les rodea, los valores que nos aporta la multiculturalidad, saber qué significa colaborar, qué situaciones son injustas, etc. También queremos que conozcan y sean sensibles a temas más ásperos como los peligros de Internet, la muerte o las guerras, por ejemplo.  Una muy buena manera de abordar todos los temas, de hacerlos visibles, para que reflexionen sobre ellos y vayan comprendiendo es a partir de la literatura infantil y juvenil. Además de entretener y divertir, los buenos autores de literatura infantil, se hacen eco de los cambios sociales, plantean cuestiones actuales y permiten que el niño conozca cómo es el mundo, como son de diferentes las personas. Las lecturas permiten que se familiaricen con las imágenes que nos remueven la conciencia y los libros les ayudan, además, a afrontar sus conflictos interiores, a desdramatizar las angustias ante lo desconocido, a aprender los valores y actitudes positivas y a encontrar modelos a imitar. Por otra parte, el cuento tradicional, el de toda la vida, tiene, además, otra función: prevenir sobre los peligros, de forma simbólica. El mensaje llega de manera inconsciente al niño en la hora del sueño, en esa hora en que la cálida presencia del padre o la madre que le va a contar un cuento le tranquiliza, esa hora en que van a vivir, codo con codo, una misma emoción. El padre o la madre empiezan el relato y de su boca salen las maravillosas palabras “había una vez…” y, a partir de ese momento, todo es posible, se viaja a través del tiempo y del espacio, se crea una atmósfera de calma, de vida interior intensa, que permite la reflexión, se liberan formas de expresión y se concede la posibilidad de multiplicar las emociones.

 

El niño que lee o escucha un cuento dialoga con las hadas y él mismo es Pulgarcito o Caperucita, es el lobo y la bruja, se esconde en una cueva de la montaña misteriosa y entra en un palacio o en un bosque extraño y desconocido. La palabra, escuchada o leída, como transmisora ​​de percepciones, ejerce una acción poderosa y excitante porque hace surgir imágenes extraordinariamente vívidas de los objetos citados.

 

El cuento cumple una función muy clara. Los psicólogos lo defienden aduciendo que libera de los miedos y ayuda al desarrollo de la fantasía; los folcloristas la entienden como la manera de transmitir los sentimientos y las ilusiones colectivas de un pueblo; hay quien lo utiliza como terapia; los padres y las madres lo explican, sencillamente, como un entretenimiento; en culturas más primitivas se explicaba para transmitir conocimientos.

Dices que “para volar los niños tienen libros”. ¿Cómo podemos contagiar a nuestros hijos el amor por la lectura?

Creo que fue Borges quien hablaba de la diferencia que hay entre ser leedores y ser lectores. Y es de eso precisamente de lo que nos debemos ocupar porqué lo que ansiamos es que nuestros hijos sean lectores competentes y que gracias a la literatura puedan vivir su vida con más pasión, con más compromiso. Recuerdo una novela de Marcela Serrano donde la protagonista dice “Convencida de que la literatura es la zona más acogedora de la existencia y que gracias a ella el mundo se hace más habitable, comencé a leer las primeras páginas…”  La novela es Lo que está en mi corazón y la frase quiere expresar que gracias a la literatura el mundo es más humano, más entrañable, más sensible, mejor. Los adultos podemos ayudar a que nuestros hijos se acerquen a la lectura desde nuestra faceta intimista, desde nuestra proximidad, desde el convencimiento que las distancias cortas, el sentimiento que nos une, ayuda por contaminación a que los niños se emocionen con las lecturas y tengan interés por saber. Es la mejor manera, siendo un buen ejemplo, generando espacios y tiempos de lectura, poniendo en sus manos los libros que les ayuden a encontrar respuestas, a resolver sus conflictos, a explorar nuevos caminos, a reseguir el nombre de cada cosa, a crecer, a transformarse. Los libros, con todas sus sugerencias maravillosas, cumplen esta función.

 

Lo resume muy bien una frase que escribió Gustavo Martín Garzo: Pero lo más importante es que el niño vea a sus padres leer. Discretamente, sin ostentación, pero de una forma arrebatada y absurda. El rubor en las mejillas de una madre joven, mientras permanece absorta en el libro que tiene delante, es la mejor iniciación que ésta puede ofrecer a su niño al mundo de la lectura.

 

He ahí el quid de la intervención familiar. Se trata de crear un entorno rico en lecturas que facilite el acercamiento curioso a los libros, entender que la lectura y sus momentos forman parte de la cotidianidad, de una cotidianidad en la que el pensamiento único no tenga cabida y donde se potencien los espacios de pensamiento libre en el que la razón esté presente y en el que la comunicación ayude a crecer. Resulta emocionante ver al padre o la madre leer junto a sus hijos, parándose y potenciando la discusión crítica de un párrafo, ayudándolos a descodificar determinada imagen, a hacer evidente y perceptible las idees que se esconden tras las  palabras, creando antídotos contra la intolerancia, abriendo ventanas que les muestren como de maravillosa es la vida.

 

¿Cuáles son, a tu juicio, los retos más importantes que tenemos padres y madres hoy día en la educación de nuestros hijos?

En este mundo cambiante, predecir cómo será la sociedad dentro de veinte años es arriesgado. Podemos intuir que habrá nuevas profesiones relacionadas con la globalización y la tecnificación, podemos pensar que la mezcla de culturas, razas y religiones formaran parte de lo cotidiano y creemos que deberemos estar dispuestos a resolver cuestiones que hoy por hoy son inimaginables. La labor de los padres y madres debe ir enfocada a fomentar dos valores. Uno es la curiosidad y el otro la perseverancia. Si nuestros hijos se interesan por lo que ven y tienen ganas de conocer, de investigar, de preguntar, de saber y por otro lado son trabajadores y se esfuerzan, tendrán recompensa y vivirán felices. Ese es el reto.

 

¿Qué te ha animado a participar en nuestro encuentro?

Todas las oportunidades de compartir, ya sean experiencias, dudas o alegrías, son bienvenidas. Si lo que he vivido puede servir a otros, será genial. Aunque creo que quien más a aprender del encuentro voy a ser yo mismo.

 

¿Qué mensaje o poso te gustaría dejar en el público?

Si preguntamos a la gente que nos rodea o a nosotros mismos: ¿Quién te animó a ser lector? ¿Cómo te aficionaste o te enganchaste a la lectura?, nos daremos cuenta que la mayoría de las respuestas tiene en común un componente familiar. Siempre hay un padre que lee, una madre que cuenta cuentos, un abuelo que regala libros, etc.; es decir, la implicación de la familia es un factor determinante. En ese sentido, hay algunas actuaciones que allanan el camino. Por ejemplo, los padres que se interesan por las lecturas de sus hijos, que habilitan un espacio, que encuentran tiempo para leer juntos, que dedican su tiempo a compartir historias y sentimientos, que visitan la biblioteca más cercana, que regalan libros en los días señalados, que se suscriben a alguna revista que le interese, que son un modelo de persona comprometida con la lectura, que llevan siempre un libro encima, que les animan a escribir, que hacen que se percaten de las palabras que encuentran por la calle, que dejan esparcidos libros por todas partes, incluso en el coche… en definitiva, que hacen de la lectura un gesto natural, que está en todas partes, toda la vida.

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Ni whatsapp, ni otros usuarios, podrán acceder ya al contenido de tus mensajes

Todos los que estamos actualizando los móviles nos hemos dado cuenta de que whatsapp finalmente ha conseguido cifrar nuestros mensajes. Desde kids and teens online nos explican el alcance de esta mejora.

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Uno de los problemas que siempre han suscitado más críticas con respecto al servicio que ofrece Whatsapp, ha sido la vulnerabilidad de las conversaciones que se establecían entre sus usuarios, y también la posibilidad de que dicha empresa accediera a los contenidos de nuestros mensajes o almacenara nuestras fotografías y vídeos. Pues bien, desde ayer por la tarde (5 de abril de 2016) Whatsapp ha comenzado a difundir el siguiente mensaje que muchos ya habrán recibido en sus móviles: «Los mensajes enviados a este grupo ahora están seguros con cifrado de extremo a extremo. Pulsa para más información».

Así es: desde ahora, ni nuestras conversaciones ni las imágenes o vídeos que intercambiemos por Whatsapp podrán ser interceptados por terceros, ni por la propia compañía. Sólo es necesario que los usuarios que participan en una conversación o en un grupo, tengan actualizada la última versión de Whatsapp: 2.12.556 en caso de Android y 2.16.1 en iOS.

Con este sistema de cifrado «end to end», el principal sistema de mensajería instantánea del mundo, con cerca de 1.000 millones de usuarios, supera con creces su asignatura pendiente. Enhorabuena. En un principio parecía que el cifrado sólo iba a estar disponible para usuarios de Android, y que tampoco iba a ser posible en los grupos, pero estas dificultades o límites que parecían existir en un principio fueron superados el año pasado, y ahora incluso las fotos, vídeos y documentos viajarán ya cifrados. Las llamadas realizadas a través de su aplicación son también cifradas.

Esto está sucediendo de manera automática, en cuanto el usuario tiene la última actualización instalada. Es decir: no es necesario hacer nada, ni solicitarlo ni modificar la configuración.

Si quiere comprobar que sus conversaciones con una persona determinada, o en un grupo concreto, están siendo ya cifradas solo debe pinchar en «Información del grupo» o «Información del contacto» y observar qué pone en «Cifrado». Si el candado está cerrado es que el chat ya está blindado, y si está abierto es que el chat no es aún seguro. Pinchando sobre el mensaje que aparece, le dirá qué usuarios del grupo no tienen aun actualizada la última versión de Whatsapp. Esa es la razón por la que las conversaciones e imágenes no podrán ser cifradas. Usted no tiene más que pedirles que actualicen su aplicación y ¡ya está!

Información de Whatsapp: https://www.whatsapp.com/security/?l=es

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Laura Baena, fundadora de Malasmadres: “Hablar de malasmadres es hablar de madres reales, que rompen cánones de perfección y que tienen mucho que decir”

Os recomendamos el post que desde el blog de Gestionando hijos nos explica como el Club de Malasmadres nos pone en situación de cómo puede ser hoy en día la maternidad, explicado con grandes dosis de humor y realidad.

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Rompiendo la imagen ideal de madre perfecta y abnegada, el Club de Malasmadres tiene cerca de 70.000 seguidores en Facebook. Sus imágenes con frases graciosas (TIPsdelDIA) propuestas por socias del club y con las que muchas madres se pueden identificar tratan con humor y sin dramatismos la maternidad y derriban la imagen de superwoman. Recientemente han ganado el premio al mejor blog multimedia de los Premios 20blogs. Hablamos con Laura Baena, fundadora del Club Malasmadres y que estará con nosotros en Barcelona.

¿Cómo nació el Club Malasmadres?

El club nació hace un año y algo como respuesta a la situación personal que estaba viviendo. Como manera de desahogo a esta vida de locos que llevamos las madres, de crítica a ese canon de perfección que nos exige la sociedad y para romper con el modelo de madre tradicional, tan arraigado, que no es sostenible en la situación actual que vivimos. Era para mí una manera de despojarme de la culpa de no ser esa madre perfecta, de reírme de mis fallos diarios y de compartir con otras madres que se sentían igual que yo una manera de vivir la maternidad distinta.  Comenzaba abriendo un diálogo en redes sociales con las malasmadres, preguntándoles “¿cuál era su mérito de #malamadre? ¿Por qué la canonizarían un día como #malamadre?”. Y de esas anécdotas diarias, nacieron los TIPsdelDIA, que sin duda son el desahogo diario de todas las madres reales que forman parte de esta comunidad. Al final es demostrar que no pasa nada, que una madre no es mejor madre por llegar a ese nivel de perfección de tener controlado cada aspecto que atañe a la maternidad y al hogar. Y que somos humanas, que por mucho que queramos a nuestros buenoshijos, también tenemos momentos de desesperación, de caos vital, de sentirnos perdidas y de necesitar nuestro propio espacio. No sólo se trata de la búsqueda de la conciliación familiar-laboral, sino de la búsqueda de la conciliación de la vida maternal con tu espacio personal, tan necesario para sobrevivir y no morir en el intento. Luchamos contra el concepto de superwoman que nos han vendido. No lo somos ni queremos serlo porque eso solo nos llevaría a la frustración por no llegar. Apostamos por una maternidad real, alejada de prejuicios, donde el camino válido es el que tú misma decides. Somos las mejores madres que podemos ser. Suficientemente buenas como diría Winnicott. “Nadie ama todos los días, a todas horas, las madres tampoco”. Adrienne Rich.

Laura Baena, fundadora del Club

¿Qué actividades realizáis?

A diario, con los contenidos que creamos en el blog, con ayuda de todas las malasmadres colaboradoras intentamos ayudar, crear comunidad, acompañar en la dura tarea de la maternidad y pasárnoslo bien, una vía de escape. Reírnos de nosotras mismas. Tenemos un objetivo claro de hacer acciones on y off line que den un servicio, un valor añadido a las madres reales y que cubran sus necesidades, que vienen marcadas por sus preocupaciones: la conciliación, la educación de los buenoshijos, el tiempo, cuidar de nosotras mismas, crecer profesionalmente, emprender… Y muchos más temas que ellas mismas nos van transmitiendo y desde el club intentamos tratar.

Entre las actividades que realizamos, están los encuentros, talleres, ventajas exclusivas por ser socias del club. Crear una red de networking de madres emprendedoras a través de la que apoyemos y demos visibilidad a muchos de sus proyectos. Luchamos por causas sociales que nos preocupan muchísimo como la conciliación, para ello hemos lanzado nuestra #concilia13f, cuyos resultados estamos analizando ahora mismo y serán el contenido para gritar a los medios, a la sociedad que la conciliación es un cuento chino que ya no nos creemos ni de lejos, una herramienta política que tiene mucha teoría y cero práctica en la realidad laboral de la mayoría de las madres de este país. Además buscamos momentos para #malamadrear y tener nuestro espacio propio: talleres de cocina, reuniones, eventos, fiestas… Potenciar la tienda online que lanzamos hace muy poquito (www.soymalamadre.com) y crear productos de diseño con mensajes identificativos de la filosofía del club… Y mucho más. Ahora estamos centradas en la próxima promoción del libro del Club de Malasmadres, que sale a la venta el 28 de abril y en las presentaciones que serán el 29 de abril en Madrid, el 15 de mayo en Málaga y el 28 de mayo en Barcelona, ¿nos acompañáis? Además estamos organizando junto con Yo Dona el III Encuentro de Madres Blogueras, del que muy pronto os contaremos todo.

 

¿Quién no ha vivido esto?

¿Por qué creéis necesario romper con la idea (y exigencia) de la madre perfecta, entregada, la buenamadre?
Porque es fundamental para avanzar. Porque el modelo de madre tradicional no es sostenible en una sociedad donde el papel de la madre ha cambiado, donde la madre es profesional, donde su sueldo es necesario y donde sus intereses sociales, culturales y laborales son distintos. Somos madres, pero no queremos dejar de ser mujeres, no queremos perder nuestra identidad, crecer profesionalmente o buscar nuestro espacio. Este es un contexto distinto y por tanto el modelo de madre ha cambiado. Hablar de malasmadres es hablar de madres reales, de madres que rompen esos cánones absurdos y de madres que tienen mucho que decir.  Madres que necesitan el apoyo y la implicación de los buenospadres, ya estén a nuestro lado o no y esto es fundamental hacerlo entender a la sociedad y transmitirlo desde la educación.

 

¿Qué consecuencias crees que tiene para las madres esa imagen ideal de la madre perfecta?

Culpa. Frustración. Confusión. Agobio… o sentirte simplemente “el bicho raro” porque hasta ahora nadie era capaz de decir que estaba hasta el gorro de sus buenoshijos y que necesitaba un descanso sin que el juicio de la crítica más atroz cayera sobre ella.

Todas hemos pasado por ese momento. Por darnos cuenta de que “lo imaginado” es distinto a “lo real”. Yo era mejor madre antes de ser madre y es que, como la mayoría, estaba influenciada por la educación, por lo vivido, lo soñado o imaginado. Pensaba que sería una madre perfecta, de paciencia infinita, con una cocina que huele a bizcocho recién hecho y una sonrisa perpetua acompañada de un cutis ideal y un pelo perfecto. Pero llega el momento, te haces madre y te das de bruces contra una realidad donde el tiempo es escaso, las tareas se acumulan, la exigencia es muy alta y la frustración está a la vuelta de la esquina. Pero paras, reflexiones y entonces entiendes qué tipo de madre quieres ser, en tu vara de medir es más importante estar a gusto contigo misma, ser feliz y transmitirlo a tus buenoshijos que perseguir un ideal alejado, aunque llegues tarde al colegio, se te olvide la merienda y esta noche toque otra vez pizza. Con humor, sentido de autocrítica y el apoyo de muchas otras croquetas#malasmadres vas viendo la luz y la realidad no se hace tan cruda. El amor de una madre no se mide en el número de magdalenas horneadas, en las camisas planchadas o en las casitas de muñecas pintadas ni tampoco en los fallos cometidos, en los disfraces del chino comprados o en las tareas olvidadas. Es más profundo y más sencillo que todo eso…

 

¿Qué mensaje te gustaría dejar al público de Barcelona?
La necesidad de una conciliación real como base para una mejor educación. La ruptura de estereotipos en torno a la maternidad. El respeto de los padres hacia el resto. Y la necesidad en esta sociedad de vivir la maternidad con humor, desdramatizando y rompiendo con los bandos en cuanto a crianza y educación se refiere.

 

¿Qué piensas de la iniciativa Gestionando Hijos y de apostar por conectar el mundo de la empresa y el de la educación?
Somos fans de vuestro proyecto porque vemos fundamental que las empresas y no solo las instituciones se conciencien de la importancia de la educación de nuestros hijos para luchar por un futuro mejor para todos. Creemos que es fundamental que las empresas se impliquen en la conciliación de sus trabajadores para conseguir que realmente los padres seamos buenos educadores. Sin políticas de conciliación real es imposible dar una educación de calidad a nuestros buenoshijos. En muchas empresas, las madres son el sector más débil. No interesan como parte de una plantilla activa y comprometida por el simple hecho de que necesitan conciliar. La empresa tienen que facilitarlo y no solo a la mujer sino también al hombre. Mucho por hacer. Pero todo un camino por construir.

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Discapacidad y sociedad ante la inclusión

 

Ya de vuelta de semana santa nos encontramos este post del wordpress: A la inmensa minoría – Enfermedades raras y sin diagnóstico de Claudia Bellido. “Todos somos únicos, diferentes y excepcionales” debemos reflexionar como esta diferencia nos enriquece y nos hace mejores. En el post se explica que “el inconformismo pide una revolución” y ganando pequeñas batallas tantas madres y padres luchan por su cuenta, sin descanso, día a día. Un pequeño homenaje a estas familias.

firefly2-miguel-menorca  Leo y leo sobre inclusión y siempre me ocurre igual, con frecuencia termino con una sensación agridulce y cierta impotencia porque todo me parece muy teórico y poco práctico. Muy bonito pero distante, casi se diría inexistente. El mensaje no llega, no cala, cae por fuera; cuestión de forma, pienso. Y, cuando entramos en el terreno político-administrativo, ya no digamos, entonces se pierden las formas, porque cuesta bien poco vender esperanzas con demagogia. El oportunismo barato siempre encuentra compradores de buena fe que luego se dan de bruces con los recortes. Pasada la campaña electoral, las rebajas no tardan en llegar. Y es que muchos líderes solo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena. Ahí sí que contamos, ¡qué curioso!, y en número nada despreciable. Lo de siempre, la foto y el voto.

Muy pronto entiendes que estás solo y debes escribir tu historia, no hay otra. Así, tantas y tantas fundaciones con nombre propio que viven a contra reloj por encontrar algo de luz al final del túnel. Empiezas de cero, desde abajo, en tu entorno, y poco a poco tiendes redes, sociales o del tipo que sean. Enseguida, algo se mueve a tu alrededor, como los círculos concéntricos de la onda expansiva en el agua. Basta con lanzar una pequeña piedra y la superficie tranquila responde. Luego, no estamos tan solos. ¡VIVEN!

Dar un pequeño paso es como un grano de arena en una playa pero menos es nada. Y tenemos tantos frentes abiertos… que ya merece la pena. Por supuesto que el inconformismo te pide una revolución ya, aquí y ahora, para cambiar un poco el mundo. Es nuestra guerra, sí, nos ha tocado luchar. Y ¡claro que se ganan batallas! No digo lo contrario, aunque a veces tengas ganas de tirar la toalla, o mejor, de tirársela a más de uno a la cara. Esos momentos…

Sin embargo, hay que dosificar energías y emplearlas solo en el momento adecuado. Conviene desahogarse pero no desgastarse, ser realistas y dejarse de espejismos, despegar de un mundo feliz y aterrizar aquí, que tampoco está tan mal. Para empezar, poner los pies en el suelo: ir paso a paso, mirar solo donde colocas el pie e ir subiendo. Aunque te arrastres, no te sostengas, te tambalees o incluso te caigas mil veces o más; ya llegaremos, tiempo al tiempo que la cima espera. Hemos aprendido a no mirar el reloj y a dar las vueltas que sean necesarias para sortear barreras. Por el camino siempre hay pequeñas metas que consiguen grandes sonrisas, momentos llenos de felicidad. Y ahí hay que agarrarse, a esos buenos compañeros de viaje. Que los hay. Lo demás, anécdotas.

Lo primero que uno se pregunta es ¿por qué inclusión? o ¿por qué se me excluyó para que ahora tenga que trabajarme la re-inclusión? Un discurso injusto que no se entiende, o te lleva al acertijo de “¿qué fue primero, el huevo o la gallina?”. ¿Estuviste dentro en algún momento? ¿Cuándo y por qué dejaste de ser uno de los nuestros? ¿Fuiste perdiendo definición hasta borrarte y ser invisible?

Quizá haya que empezar hablando de exclusión. ¿Por qué excluimos lo diferente si todos somos diversos y excepcionales? O ¿cuándo empiezo a ser realmente diferente? El baremo, el límite, el grado, el rasero… ¿a quién corresponde? La tendencia a lo estándar ha existido siempre, como también a señalar la diferencia por mucho que no haya dos iguales. Ahí está el temor a lo desconocido, la falta de información y, muchas veces, de formación. Por no hablar de civismo, ciudadanía, valores y tantas otras cosas que nos llenan la boca. En el fondo, asignaturas pendientes de la sociedad. Y no hablo de los niños, tampoco señalo a educadores y/o padres, sino de los adultos, de todos nosotros que estamos detrás. Y con uso de razón, por decir algo.

Y vuelta a las palabras cargadas de buenas intenciones que se las lleva el viento, magníficas razones sin rastro de obra. De nuevo entramos en bucle y no arrancamos. Es más, nos quedamos enrocados en una especie de morriña recurrente que habla de tiempos pasados mejores pero no resuelve nada. La eterna canción. Tenemos entre manos un gran presente; si no nos gusta, vamos a cambiarlo entre todos porque, juntos, sí que podemos. Y no es un eslogan político, es verdad.

raquel

Has nacido entre los 80 y los 90? Entonces eres un Milennials

Os recomendamos este post de Padres en la red. Es una generación entera que les esta costando situarse y a los que debemos entender porque son un puente entre las nuevas tecnologías y las viejas generaciones.

Los Milennials, o generación Y, han nacido y se han criado con al menos un dispositivo electrónico al alcance de la mano. Para ellos las nuevas tecnologías no tienen ningún secreto y, entre nosotros, no pueden vivir sin ellas.

Raquel y Fernando

Los milennials hacen compras online con denuedo, usan la banca digital sin miedo, y todo lo hacen por internet. Viven siempre conectados, y no distinguen entre estar o no estar conectados. Presentan un patrón de consumo y de apego a las tecnologías.

Hacen un uso intensivo de las redes sociales: comparten, suben contenidos, piden consejo y se comunican a través de ellas. Los milennials quieren que se les hable de otra forma, usando las redes sociales.

A nivel mundial, esta generación se caracteriza por el empleo continuo de teléfonos inteligentes, uso de redes sociales, etc.

Este vídeo de la Fundación Telefónica los define muy bien:

Imagen de previsualización de YouTube

La crisis les ha tratado muy mal. Muchos no se han podido independizar y les está costando infinito encontrar un trabajo adecuado a sus conocimientos y habilidades.

El 50% de los miembros de la generación Y se describen a sí mismos como políticamente independientes, y cerca del 30% declara no estar afiliado a ninguna religión.

Fuentes de este post:
http://adveischool.com/quienes-son-los-milennials-y-por-que-son-importantes/
https://es.wikipedia.org/wiki/Generaci%C3%B3n_Y