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Educar: la magia que no tiene truco

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Este post de Carlos Pajuelo en Escuela de Padres nos introduce en la magia de la educación. Nos explica que educar es mágico y nos da las gracias por estar ahí, día a día y porque “es la única manera de hacer de este mundo mejorable, un lugar mejor”. Creo que somos nosotros los que debemos darles las gracias a él: GRACIAS!!

Hoy escribo mi post número 100, cien artículos escritos en este blog para madres y padres  con la única intención de animar y de hacer sentir competentes a los padres que están ocupados en la “entretenida” tarea de educar hijos.

100 artículos escritos y siento  no haber encontrado aún la varita mágica respecto a cómo  “hacer felices” a tus hijos y menos aún a vosotros los sufridos padres y madres. Llevamos casi tres años juntos y aún no he dado con las palabras mágicas que hacen que los hijos recojan los juguetes o sus calzoncillos; ni la manera de hacer que se pongan a estudiar; ni que hagan solos sus tareas; ni que obedezcan; que lleguen tempranito a casa y que estén contentos y respondan, con profusión de detalles, a todas nuestras interesantes preguntas. Vamos, que no he encontrado el camino que hay que seguir para que los hijos hagan lo que los padres deseamos: “dar satisfacciones”.

El mago sin magia. Eso es lo que soy yo.

Educar es hacer magia sin trucos, sin varitas mágicas. Educando hacemos que aparezcan en nuestros hijos e hijas comportamientos, valores, actitudes que les ayudarán a construirse como personas autónomas.  Educar es mágico.

Y esta es la magia de los padres: empeñarnos en educar, que es lo que está en nuestras manos, en vez de empeñarnos en buscar esa quimera de la felicidad de los hijos, que por cierto, esa tarea la tienen que hacer ellos solos. Si quieres que tus hijos sean felices no te queda más remedio que ponerte a ser feliz tú.

Yo la verdad no sé qué es eso de la felicidad; lo que está claro es que no es un lugar en el que, una vez que llegas, te ponen una pulserita y te dan todo lo que quieres gratis. Ni tampoco es la felicidad un estado en el que no te afecta lo que ocurre a tu alrededor (eso creo que se llama “pasotismo”); y menos aún la ausencia total de problemas (creo que a eso se le llama muerte).

Soy afortunado porque a pesar de todas estas limitaciones que tengo como mago sin magia, me seguís brindando vuestro apoyo y cariño, por eso en este centenario artículo quiero daros las gracias.

Gracias a todos los padres y madres que me animan a seguir escribiendo porque encontraron alivio escondido en algún párrafo.

Gracias por todas vuestras sugerencias, que me ayudan a ser mejor comunicador.

Gracias por enseñarme que educar es una manera de vivir, que educamos con nuestros propios estilos personales, con nuestras experiencias, con nuestras competencias y con nuestras limitaciones.

Gracias por sonreír cuando hablamos de los “modorros”. Cada vez que sonríes te llenas de energía para seguir educando.

Gracias, especialmente, a los padres y madres que educan a hijos e hijas con discapacidad, con enfermedades mentales; hijos “secuestrados” por las adiciones; hijos ya solo presentes en el recuerdo. Los anónimos padres y madres coraje, porque nos dan ejemplo diario de que el verbo educar se conjuga en primera persona del presente de indicativo.

Gracias a los padres y madres que vierten lágrimas porque creen que son incapaces de encontrar la manera de ayudar a sus hijos. Educar es sembrar y muchas veces los hijos necesitan desarrollar muchas raíces antes de que veamos el tallo.

Gracias por educar, porque es la única manera de hacer de este mundo mejorable, un lugar mejor.

Gracias por agacharos, una y otra vez, a recoger la toalla cada vez que desesperados la arrojamos al suelo.

¿Felicidad? A veces estamos buscándola con tanto ahínco que no vemos que está a nuestro lado, en ti, en tus hijos, en tu familia, en tu trabajo, en la calle. Menos buscar y más sentir.

¿Tú haces magia? Seguro que sí, la magia más blanca que existe, la magia de amar.

Palabras que inspiran: los deberes para el verano que mandó un profesor italiano

En Gestionando Hijos nos revelan esta historia que pone de manifiesto que los maestros son capaces de estimular a nuestros hijos de formas excepcionales. Este post nos lo demuestra.

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Nunca unos deberes de verano revolucionaron las redes sociales. Hasta el pasado 3 de junio, cuando Cesare Catà, profesor de inglés de un instituto de Fermo (Italia) colgó en Facebook la fotografía de la lista de deberes que mandaría a sus alumnos y alumnas en verano. Desde entonces, su post cuenta con 11.547 me gustas y se ha compartido más de 9.000 veces. Medios de todo el mundo se hicieron eco de estas peculiares tareas que quedan muy lejos de los típicos cuadernos de actividades y la no menos común lista de libros que leer en verano. La difusión de esta historia demuestra que los profesores pueden ser una fuente de inspiración inagotable.

Os animamos a leer esta lista de deberes con vuestros hijos e hijas mayores para saber qué les parecería que su profesor o profesora les encargara deberes de este tipo. A nosotros nos parece que están llenos de sensibilidad, de empatía, de asombro de creatividad y de amor por la vida. Además, nos recuerda al genial Carlos González, profesor que estuvo con nosotros en nuestro encuentro en Barcelona.

Estas son las tareas que Cesare Catà encargó a sus alumnos adolescentes en verano:

  1. Por la mañana, alguna vez, caminad por la orilla del mar en total soledad. Mirad cómo se refleja el sol en el agua, pensad en las cosas que más amáis de la vida y sentíos felices.
  2. Intentad usar los nuevos términos que hemos aprendido juntos durante este año. Veréis como así podréis decir más cosas, pensar más cosas y, cuanto más penséis, más libre seréis.
  3. Leed todo lo que podáis, pero no porque debáis hacerlo. Leed porque las vacaciones os inspiran aventuras y sueños, y leyendo os sentiréis como golondrinas volando. Leed porque es la mejor forma de rebelión (para consejos de lectura, preguntadme a mi).
  4. Evitad todas las cosas, las situaciones y las personas que os hagan sentir negativos o vacíos. Buscad situaciones estimulantes y la compañía de amigos que os enriquezcan y os aprecien por lo que sois.
  5. Si os sentís tristes o asustados, no os preocupéis, las vacaciones, como todas las cosas maravillosas, revolucionan el alma. Probad a escribir un diario para contar vuestros sentimientos (en septiembre, si queréis, lo leeremos juntos).
  6. Bailad sin sentir vergüenza. En la pista, en la calle o en vuestra habitación. Las vacaciones son un baile y es una estupidez no formar parte de ello.
  7. Al menos una vez, id a ver el amanecer. Quedaos en silencio y respiras. Cerrad los ojos y os sentiréis agradecidos.
  8. Haced mucho deporte.
  9. Si encontráis a una persona que os encanta, decídselo con toda la sinceridady la gracia de la que seáis capaces. No importa si él o ella lo entiende. Si no es recíproco, no era vuestro destino. El cualquier caso, las vacaciones de 2015 son una gran oportunidad para caminar juntos (y si no funciona, volved al punto 8).
  10. Consultad los apuntes de lo aprendido durante el cursoy trasladadlos a lo que os sucede.
  11. Divertíos como el sol, sed indomables como el mar.
  12. No digáis palabrotas. Sed educados y amables.
  13. Mirad una película con diálogos conmovedores(si es posible en inglés) para mejorar vuestra competencia lingüística y vuestra capacidad de soñar. No dejéis que la película termine con los títulos de crédito, revividla mientras vivís vuestras vacaciones.
  14. A la luz del sol o en las noches cálidas, soñad con cómo puede ser vuestra vida. Durante las vacaciones, reunid fuerzas suficientes para no rendiros nunca y haced todo lo que podáis para perseguir ese sueño.
  15. Portaos bien.¿Qué os parecen?

Pornography and Kids- What To Do When, Not If, It Hits Home

La doctora Meg Meeker enfrenta un tema importante: que ocurre cuando nuestros hijos ven pornografía en internet. ¿Qué debemos hacer?.

contenido-inapropiado-300x200Dear Dr. Meg,

I’ve been fortunate enough to see you speak in person and also get your Facebook posts.   When what I relate below occurred, you were one of the first people I thought of to consult.

As background, I have an 8 year old son who I recently found out has seen some pornography on his iPod.  I think that it originally happened via a link he clicked on, and then kept seeing more stuff he was curious about.  In the site history this definitely happens repeatedly over a period of days and then appears to tail off.  It’s pretty explicit stuff.

Needless to say, I was very upset. I did manage to have a discussion with him in a very calm manner.  I don’t want to scare him or shame him or make him less open with me. However this clearly cannot happen anymore. This is not an acceptable thing in our household at all.   He said he did see stuff, that he did search for more after he’d seen it. When I asked how he learned of it, or why he did it, he said he didn’t know.  He does indicate by his action/demeanor that he had some idea it was wrong.   His iPod has been gone for a week now.

What would you recommend I do here? Obviously I can’t erase what he saw and don’t know exactly which things he looked at. I just know that when I flipped through the sites it was very explicit.  (Even though some sites were blocked by the parental protection on the iPod, not all got blocked).  He’s so young that I’m not sure how to handle this at all.

Signed,
Dawn

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Dear Dawn,

I’m sorry that this has happened to your son. We are indeed living in a world that doesn’t like children very much at all. Many parents want to shield their eyes from the ugly facts but the truth is, any time we put a device with internet access into the hands of children- regardless how conscientious those children are- ugly stuff chases them. Your letter is proof of that. So- parents, please pay attention here because the issue of pornography hits every home at some time or another.

Blame creators of pornography, not your child

First, when (not if) pornography finds your child, it is important to blame the producers of it not your child. If you respond with anger at the child, he will close down immediately and not tell you what he’s been seeing or hearing. This is very important because you want to keep him off the defense so he will remain open to talking with you now and in the future. The other reason that you want to direct your anger at producers of the vile material is to let your child know that you and he are a team. He must learn that you are there to help and protect him from those who want to hurt him, not to shame him.

Speak in simple terms

Second, it is important that you have a calm, rational but very serious talk with him. You must gear the discussion toward your child’s age and knowledge limits so that you don’t re-traumatize him. At age eight, he may just be learning about sexual intercourse but as far as other sex acts, they are completely foreign. So keep the discussion simple and don’t go into details about what he saw feeling that you have to explain what each one is. Often schools or parents want to dive into specifics too deeply with children and this can do more harm than good. Believe me, I feel strongly about children having accurate information, but the information must be age appropriate.

Tell him that Sex is good but pornography is bad

Third, it is more important to communicate to him your feelings on pornography and separate them from your feelings on sex. So, while you discuss pornography, make sure to let him know that it is bad but that sex is good. Then, you must tell him that sex is for adults and that healthy sex has very clear boundaries around it. It is made for a mother and a father to do when they are in love. Keep it that simple at age 8. I would say something like this:

“Johnny, I know that you have been seeing things on your IPad that are disturbing. Dad and I know about those things and I want you to realize that you can tell us about anything that you saw or ask any questions.”

At this point, he will probably say nothing because he will be embarrassed. Then continue, “It is very important to Dad and me that you understand that looking at men and women doing things without their clothes on is not a good thing to do because it is upsetting. Many older boys and girls look at pictures or videos of sex this and you will find this out as you get older. But it is very important that you understand it is very bad for you- no matter what age you are. It is normal for you to want to look because you are curious and we understand that. But you shouldn’t look because it makes you confused, upset and never helps you in any way. Does this make sense to you?”

Then I would give him a chance to talk. He may ask a question or two so give him time. If he asks a question, answer as simply as you can.

“I know that you understand what I’m saying because when you were looking at this pictures (videos, etc.) you felt curious but also kind of sick, didn’t you? That’s why we will have a strategy to keep you away from this. You are not bad son; you are just seeing things that bad people want you to see. So, we’re going to have to not allow you to be in the internet unless we are right in the room with you.”

He will protest or maybe cry, but stay strong. Reiterate to him that he is not the bad person- the film makers are and your job as a good Mom is to keep him away.

When he is older, and you decide to let him have access to the internet, remember this conversation and reopen the issue. Talk to him about how helpful but also how dangerous the internet can be. Then come up with a strategy to guard him.

Watch for signs of trauma

As days go by, watch him closely. Some boys are traumatized by pornography and have nightmares, sleep difficulties or can’t concentrate on schoolwork. If this is the case with your son, ask if he sees the pictures in his mind still. Some boys can have mini- PTSD syndromes from even watching scary or violent movies. The problem is, many don’t want to admit it to parents because they fear looking like “wimps.”

Keep the conversation going

I know this is hard but you, like every good parent, must be vigilant about watching what he is looking at and keep conversations about sex and pornography going. I have eBooks on how to talk to your kids about sex at any age (and keep sex positive) so take a look at those. Also, periodically ask if anyone has tried to send him pornography or if he has come across it- again not to accuse him but to help him. As he gets older it is very important that you tell him that he will struggle with feelings of wanting to look at pornography and tell him this is normal. Then tell him that he needs to work hard at avoiding it (even if his friends look at it) because it can be very damaging to him. If his dad (or other close male relative) is willing, have him talk with your son as he gets older about how to avoid pornography and why doing so is important.

Here’s the good news in all of this. Having this event forces you to learn to dialogue with your son about very sensitive issues. That’s a good thing because as uncomfortable as it is, this will help you become more comfortable talking about sex in the future and it will draw you closer together because of the open communication. You can do this.

Sincerely,

Dr. Meg

Padres y Abuelos: cinco cosas que sus hijos-nietos agradecerán.

Por Carlos Pajuelo

Hace unos días me encontré con una antigua alumna mía que iba de paseo con su niño de dos años y con su madre. “Mira mamá, este es Carlos Pajuelo, que fue profesor mío en la Universidad y es el que escribe el blog para padres en el periódico Hoy”.  La madre me plantó dos besos mientras me decía  con un tono irónico y mirando de reojo a su  hija, “Hijo, pues a ver si escribes en el blog ese que los abuelos no somos tontos y que si hemos sabido criar a nuestros hijos  igualmente sabemos criar a los nietos”. Mientras su hija escuchaba a su madre, se mordía los labios con un gesto de resignación  para, nada más callarse su madre, replicar  “también puedes escribir un artículo sobre los abuelos que se creen que sus hijos son tontos y no saben educar”. En estas situaciones siempre es cuando imagino que si hubiera sido fontanero esto no me hubiera pasado.

Por muchas y diferentes razones de tipo social, laboral, económico, etc., los abuelos cada vez juegan un papel más importante en la educación de nuestros hijos. En muchas familias son los abuelos los encargados del cuidado de los nietos mientras los padres trabajan. Este nuevo rol de abuelos conlleva la implicación de éstos en las tareas educativas. Por todo esto es muy normal que en esta situación puedan darse roces entre personas que tiene en común el amor que profesan por el hijo-nieto pero que pueden tener diferentes o muy diferentes opiniones en cuanto a la manera de plantearse la educación.

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El poder corrompe, el servicio embellece (en la educación también)

Por Catherine L’Ecuyer en Apego y Asombro

Hace poco me escribía una lectora del blog diciéndome que pusieron celo en la boca de los niños de la clase de su hija. En otro colegio, atando a las manos de los niños durante la siesta. En otro, poniendo películas de horror y literaturas inadecuadas a niños de 10 años. Profesores que llaman a sus alumnos “chavales de m…”, “hijos de p…”. Hace poco, yendo a comprar, me encontré dos niños durmiendo solos en un coche en el parking subterráneo de un supermercado.

El poder corrompe. Y no solo ocurre en el sector financiero y en política, sino en todos los ámbitos, incluyendo en la educación (en los centros escolares, en las aulas y también en los hogares). Cuando uno pierde de vista la grandeza de su trabajo y de lo que tiene entre mano, le invade la rutina, pierde el sentido de su trabajo, empieza a endiosarse y a abusar de su poder. Y eso, en última instancia, también corrompe a los niños, porque como dice Aung San Suu Kyi, la conocida política activista birmana, “el miedo del azote del poder corrompe a aquellos que están sujetos a la misma”. Abusar del poder puede pasar a cualquier, pero con más probabilidad, al que no tiene sensibilidad para entender lo que necesita el niño o el joven que tiene delante, o que vive como si no tuviese que rendir cuentas nunca a nadie. Y si uno piensa que abusar de su poder no le pasará nunca, quizás tiene más probabilidad de padecerlo que otro, que prudentemente sospecha continuamente de sí mismo. Cuando la motivación de un maestro se reduce a “julio, agosto y septiembre” y cuando la motivación de los padres es “a ver si pasa el verano”, hay motivos suficientes para sospechar de uno mismo.

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El desarrollo de la autoestima en los niños

David Cortejoso del blog: Comete la sopa

La autoestima es el conjunto de sentimientos y creencias que tenemos acerca de nuestra propia persona, de nuestra forma de pensar  y actuar y de nuestra posición y estatus en el mundo en el que vivimos, es decir, la autoestima es el cómo nos definimos a nosotros mismos. Esta autoestima influye a su vez en la forma en la que interpretamos nuestros actos, en cómo nos sentimos y expresamos esas emociones, y en nuestro conjunto de motivaciones, actitudes y comportamientos. Por lo que, a simple vista, la autoestima se antoja bastante importante.

Igualmente, en los niños, el desarrollo de una autoestima correcta, adecuada y equilibrada, va a ser algo fundamental en su  bienestar y en la relación con los demás.

Desarrollo de la autoestima en los niños

El desarrollo de la autoestima comienza en realidad a edades muy tempranas. Desde que el niño comienza a explorar y a experimentar, tanto las distintas vivencias nuevas para él como las ya conocidas, comienza a tener situaciones de fracaso y de éxito, que ayudan a moldear su autoestima, reforzándola o moldeando en un sentido o en otro.

La mayor influencia del desarrollo de la autoestima en los niños en los primeros años de vida, la ejercemos los padres. Posteriormente es verdad que se van incorporando otras figuras importantes en la maduración del niño, pero la familia sigue siendo el mayor campo de influencia sobre la autoestima.

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¿Cuál es el futuro de la TV?

Por  Nacho Viché

En mi casa cada vez se ve menos la tele. Podrías pensar <¿para lo que hay que ver?> Sin embargo, en mi casa se ven muchas películas, series y vídeos. Cada vez más jóvenes, y no tan jóvenes, se conectan a internet a través de su PC, su portátil, la tableta o el móvil, para ver sus programas de TV favoritos. Internet tiene muchas ventajas: tienes pelís y series a la carta, puedes hacerlo en cualquier lugar, en cualquier momento, a cualquier hora.

¿Has pensado que puedes encontrar un poderoso medio de educación a la vez que una forma de conocerlos y de intimar con ellos? También un medio de puntualizar criterios, abrir horizontes y contribuir a la formación del juicio.

Lo normal es ver las pelis o series en el ordenador o tableta vía streaming, esto significa que la peli se ve a la vez que se va descargando, de forma paralela, no haciendo falta que se descargue completamente en el dispositivo.

Normalmente el audio y el vídeo son más que aceptables, incluso a través de una red wifi.

Según un estudio de Accenture, sobre consumo digital, el 43 por ciento de los encuestados ve largometrajes y programas televisivos por Internet a diario (el 54 por ciento en España). Además, el 39 por ciento lo hace semanalmente (el 34 por ciento en España).

Las recomendaciones a tener en cuenta de cara a nuestros hijos son las mismas que para el uso de cualquier sitio web de internet:

Intenta que vean las películas o series en un sitio de la casa de paso, por ejemplo en la sala de estar, nunca encerrado en su habitación.

Enséñale a desconectar a tiempo. Limítale el tiempo de conexión, negocia con él cuanto tiempo va a estar enganchado y haz que lo cumpla.

Controla o supervisa las películas y series que ve, como sueles hacer con la TV.

Ten presente que el ordenador o tableta no es una niñera..

Evita que se conecte a sitios webs de pelis piratas.

Te indicaría algunas páginas web con películas y series pero es mejor que las descubras tú mismo, a través de tu buscador favorito, y decidas que páginas son las más adecuadas para tus hijos.

Por Nacho Viché en Padres en la red

Alguna cosa está cambiando

Por Maite Marin

El otro día comentábamos en el tren los vídeos de tiempos pasados ​​que nos llegan por mail, Facebook o WhatsApp titulados por ejemplo ” A los Nacidos tas del 75” . Te hacen recordar con añoranza un buen número de grandes momentos de la infancia y te hace pensar con pena el que viven actualmente nuestros hijos.

No es que vivan mal ni mucho menos, pero están viviendo la niñez de manera muy diferente a nosotros y tenemos la sensación de que están perdiendo la posibilidad de experimentar un montón de cosas.

Hemos pasado de una época en la que los hijos se adaptaban al ritmo de la familia a la actual donde son las familias las que se adaptan al ritmo de los hijos. Los hijos son los grandes protagonistas y de alguna manera los estamos sobre protegiendo en exceso. Cuando éramos pequeños y acompañábamos a los padres a un restaurante, por ejemplo, sabíamos que nos teníamos que llevar bien y sólo hacía falta un aviso para tenerlo claro. Ahora parece que para llevarse bien necesiten de la tecnología (móviles, tablets, maquinitas, … ) y un sin fin de avisos.

Me considero una persona pro tecnología e intento estar al día en todos sus aspectos tanto para mí como si alguna vez los tengo que enseñar a mis hijos o tengo que controlar el uso que ellos le dan, pero tampoco hay que pasar del nada al todo.

Centrándonos en los móviles debemos decir que nosotros, los adultos somos los primeros que estamos todo el día conectados, ya sea por trabajo o por ocio, y esta es la imagen que los niños ven de nosotros. Otro ejemplo sería que dejamos el móvil a los más pequeños de la casa porque es muy gracioso verlos coger el aparato y ponerse a bailar al ritmo de canciones sentaditos en la sillita. Desde pequeños nuestros hijos han visto el teléfono como un juguete que nos da todo lo que queremos y no como un aparato para llamar.

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Adolescentes enamorados: ¿qué hacemos los padres?

Por Carlos Pajuelo

El otro día me escribía un correo la madre de Lucía, una chica que cursa segundo de Educación Secundaria, y me dice “Lucia ha sido siempre una chica muy abierta, simpática, alegre, buena estudiante. Pero desde hace un par de meses comenzó a mostrarse triste, introvertida, callada, muy irritable y  lo peor,  ha suspendido cinco asignaturas en la última evaluación.  Es obvio que algo le pasa,  yo intento hablar con ella y se cierra en banda y me dice que la deje que no me meta en su vida. En vista de lo rara que estaba llamé a una de sus amigas para que me contara si se había enfadado con ellas y me dejó de piedra cuando me soltó,  es que la ha dejado su novio, cómo quieres que esté. Mi primera reacción fue la de ir  a hablar con ella y decirle que eso son tonterías, que no tiene edad y que lo que tiene que hacer es centrarse en los estudios, pero la verdad es que la veo tan triste que no sé cuál será la mejor manera de ayudarla”.

Pues sí, esto que le ocurre a Lucia es algo que les suele ocurrir a muchos adolescentes y es que,  si no fuera suficiente con comportarse como adolescentes, algunos van y se enamoran, y se desenamoran y vuelven a enamorarse y sufren y se sienten inmensos y luego insignificantes… como si fueran en una montaña rusa. Y cuando los niños se enamoran, ¿qué podemos hacer los padres?

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Los mejores Reyes: jugar más con los hijos

Por Carlos Pajuelo

A la hora de elegir un juguete adecuado para nuestros hijos, sobrinos, nietos, etc., parece que ponemos en marcha diferentes estrategias. La primera responde a la sencilla pregunta de ¿cuánto te vas a gastar? Y una vez decidida la cantidad, el mejor regalo es el que se aproxime a la cifra.

Otra estrategia mucho más elaborada es el de la búsqueda del  juguete perfecto, aquel que entretenga, llame la atención del niño, sea educativo y divertido  a la vez y  que permita desarrollar los mejores valores. Buscando este juguete,  los padres terminamos diciendo eso de “en mis tiempos con cualquier cosa nos entreteníamos”, y embebidos por el aroma Heno de Pravia añoramos lo de ¡un palooooo! Nostalgias aparte, os recuerdo que, hoy en día, un palo no cumpliría todas las directivas de juguetes seguros de la Unión Europea, por lo que habrá que buscar algo más acorde a los tiempos en los que vivimos.

Otra estrategia es preguntar en google (que lo sabe todo) ¿Qué regalar a niños y niñas que tienen de todo? Pero corremos el peligro de que nos salgan miles de páginas con miles de juguetes.

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