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Estudio ‘Empleo, teletrabajo y vuelta al cole’ realizado por Edix

Nos parece muy interesante este estudio sociologico elaborado por Edix. A todas las familias nos está preocupando la vuelta a la “nueva normalidad” en el trabajo y también en el cole. Al Sindicato de Padres llegan numerosas llamadas de familias preocupadas por lo que va a pasar con los nuevos rebrotes de covid y como se podrá manejar esta vuelta al trabajo con familiares enfermos.

El estudio “Empleo, teletrabajo y vuelta al cole” nos dá algunas de las claves de loq ue será el futuro inmediato.

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El teletrabajo ha llegado para quedarse. Las ventajas de trabajar en remoto son numerosas, pero ¿qué opinan las familias con menores a su cargo? Intervenir en una reunión, elaborar un informe o enviar un email puede ser toda una hazaña cuando hay niños alrededor. Y ahora, con una vuelta al cole condicionada por la COVID-19, la situación es incierta.

En Edix queríamos conocer el grado de satisfacción de los trabajadores en esta nueva normalidad y ahondar en la situación de las familias con menores. Por eso, hemos realizado un segundo estudio sociológico (el primero, recordarás, abordaba cómo plantean su futuro los jóvenes españoles), titulado ‘Empleo, teletrabajo y vuelta al cole’. Y los datos que hemos obtenido son reveladores.

El 53,0% de los padres con hijos menores SÍ teme perder su puesto de trabajo como consecuencia de la pandemia

Fuente: Empleo, teletrabajo y vuelta al cole

El temor a quedarse sin empleo es mayor entre los padres que tienen 55 o más años (59,6%), y continúa creciendo cuando el trabajo que desempeñan es analógico (61,6%, frente al 40,3% de los que tienen un oficio digital).

¿Y qué creen que ocurrirán si sus hijos no pueden asistir a clases presenciales durante el curso que acaba de arrancar? El 45,5% de los padres encuestados opina que su empresa sería flexible y podría conciliar el trabajo con el cuidado de los niños, mientras que el 37,3% cree que no le pondría facilidades.

En cualquier cosa, el estudio sociológico elaborado por Edix también desvela un dato alarmante: el 68% de los padres con hijos menores a su cargo no ha recibido ningún tipo de formación sobre el teletrabajo. Una cifra que se dispara hasta el 76,6% entre los profesionales con 55 o más años.

Trabajar desde casa, ¿mola?

Sin formación específica en la mayoría de los casos y con niños en casa. La pregunta que surge es obvia: ¿cómo lo están logrando? Les hemos preguntado y esto es lo que nos han contado.

El 65,5% de los padres con hijos menores SÍ dispone en su domicilio de un lugar específico para el teletrabajo.

Fuente: Empleo, teletrabajo y vuelta al cole

Un lugar donde poder conectarse a la oficina virtual sin, en teoría, distracciones ni ruidos. El porcentaje alcanza el 69,3% entre los padres menores de 35 años, mientras que se reduce al 58,9% entre quienes tienen 55 o más años.

A mayor edad, menor porcentaje. También a menor tamaño de la vivienda (porque no es lo mismo trabajar en una casa de dos plantas en el entorno rural que hacerlo en un piso de dos habitaciones en una gran ciudad).

Vale, bien, hay padres que trabajan desde su propio despacho en casa, otros lo hacen desde la mesa del comedor, algunos incluso desde el escritorio de los peques… pero, ¿están contentos? ¿Se sienten cómodos con esta nueva normalidad de oficinas digitales y reuniones en pijama —la parte de abajo—?

Al 53,5% de los padres NO le hace más feliz disponer de la opción de teletrabajar, aunque el 32,2% SÍ lo considera un motivo de felicidad.

Fuente: Empleo, teletrabajo y vuelta al cole

De nuevo, existe una tendencia relacionada con la edad. A más años, menor grado de felicidad por el hecho de poder trabajar desde casa; y viceversa. El 60,3% de los padres a partir de 55 años no lo considera un motivo para sentirse más felices, mientras que el 36% de los menores de 35 años sí cree que lo es.

Emprender, sí o no

Otra de los temas que nos interesan en Edix, y sobre el que queríamos investigar, es el emprendimiento. ¿Las consecuencias de la pandemia han animado a los profesionales a convertirse en sus propios jefes, a montar un negocio por su cuenta o a hacerse freelance?

El estudio ‘Empleo, teletrabajo y vuelta al cole’ revela que sí, pero no mucho. El 28% de los padres con mejores a su cargo ha considerado emprender en la nueva normalidad. Pero más del doble, el 65,5%, no se lo han planteado.

Más digitales

Tanto para perder el miedo a quedarse sin trabajo cuando hay que compaginar esta labor con el cuidado de los niños, como para que trabajar desde casa sea más satisfactorio, es importante la formación en capacidades digitales.

En Edix hemos querido saber cuántos de los padres con niños que hemos encuestado desempeñan ya un oficio digital, y hemos descubierto que lo hace el 38,8% (frente al 59,5% que tiene profesiones analógicas).

Una vez más, la edad importa. Y es que la franja de 18 a 34 años es la que más equilibrada está entre ambas opciones, mientras que si nos fijamos en el colectivo a partir de 55 años, vemos que lo analógico alcanza el 67,4%, y, lo digital, solo el 30,5%.

Cambiarse al digital es siempre una opción segura. Por eso, en Edix seguimos ampliando nuestra oferta de formación destinada a todas las personas, sin importar ni edad ni experiencia previa. A las carreras en Content, Ecommerce, Growth Marketing y Gestión Digital del Talento, acabamos de incorporar las titulaciones de Experto en SEO (posicionamiento en buscadores) y en CRO (mejora de la conversión). Y próximamente abriremos la matrícula para estudiar Manager de Producto Digital.

Ahora, lanzamos una pregunta más: y tú, ¿qué quieres ser?

Ficha técnica

El estudio ‘Empleo, teletrabajo y vuelta al cole’ se ha realizado a un total de 800 familias españolas, a través de entrevistas que han tenido lugar entre el 24 y el 28 de agosto de 2020. La muestra incluye padres a partir de 18 años, con hijos menores de edad a su cargo.

  • Módulo para trabajo de campo telefónico: Integra CatiNet+BarbWin
  • Diseño de cuestionario electrónico: Qüest
  • Tabulación y análisis estadístico: BarbWin
  • Ámbito: nacional.
  • Universo: hogares con menores.
  • Tamaño de la muestra (número de entrevistas): 800 personas.
  • Trabajo de campo: del 24 al 28 de agosto de 2020
  • Metodología: CATI 75% y CAWI 25%
  • Nivel de confianza y error muestral: para un nivel de confianza del 95,45% (dos sigmas), y para P=Q, el error real para el conjunto de la muestra es: +/- 3,54%.
  • Director del estudio: José Ramón Lorente Ferrer. Sociólogo. Colegiado 6.158 – Colegio Nacional de Doctores y Licenciados en Ciencias Políticas y Sociología.

DECÁLOGO PARA LOS GRUPOS DE WHATSAPP DE PADRES DEL COLEGIO

grupo de manos con bocadillos de la conversación

Nos parece interesante compartir con vosotros este post de Kids and Teens online. Los grupos de WhatsApp son muy útiles pero también pueden llegar a ser una pesadilla. Unas recomendaciones de uso siempre vienen bien.

En la práctica totalidad de los colegios los padres crean grupos de WhatsApp en cada curso, con el objetivo de disponer de un canal de comunicación ágil y mantenerse informados sobre novedades e imprevistos. Formados mayoritariamente por madres, son un medio muy eficaz para distribuir una información importante en cuestión de minutos, o plantear una cuestión que afecte a todos.

Los problemas surgen cuando algunas familias hacen un uso inapropiado que puede derivar en distintos problemas, como sucede en no pocas ocasiones. Citaré solo tres de las situaciones más frecuentes que se plantean en las sesiones de trabajo que realizamos con padres y madres:

  • Bombardeo constante de mensajes sobre cuestiones poco relevantes o que solo afectan a algunos alumnos. Muchos padres se quejan de que al abrir los mensajes del grupo pueden encontrarse en ocasiones con 200 ó 300 mensajes sobre temas que van desde: “¿alguien ha cogido por error la bufanda de mi hijo..? Tiene sus iniciales en una esquina”, hasta: “¿las cartulinas que hay que llevar para mañana pueden ser de cualquier color…?” En el primer caso se repiten a continuación docenas de mensajes del tipo: “Yo no”, “Yo tampoco”, “Yo aún no he llegado a casa, luego te lo miro”, “a mí me pasó el viernes, así que si alguien la ha encontrado…”, “¿Has preguntado en conserjería? Yo he visto alguna por ahí…”, etc, etc…
  • Volcado de información personal o delicada sobre alumnos. En ocasiones estos grupos son utilizados por padres para quejarse sobre el comportamiento de algún alumno en particular, preguntando si a los demás padres les ha sucedido algo parecido. Por ejemplo frases como: “hoy mi hija ha llegado otra vez llorando… no sé si somos los únicos, pero creo que Fulanito tiene la mano demasiado larga..” En otros casos se mencionan nombres al hablar sobre piojos en el colegio, o se facilita el teléfono o correo de una familia que no está en el grupo, o se manda a todos las fotos que alguien hizo en la pasada excursión, sin previa autorización de los padres de los demás niños.
  • Ataques hacia profesores o hacia el colegio. No es poco frecuente que algunos de estos grupos se utilicen para poner en común quejas, acusaciones o juicios de valor sobre personal del centro educativo, produciéndose en ocasiones verdaderos linchamientos virtuales, en lugar de utilizar los canales adecuados ya establecidos para cada situación.

Ante situaciones similares hay madres y padres que optan por salirse de los grupos, lo cual suele sentar bastante mal a los que se quedan cuando aparece el clásico mensajito: ”Menganita ha salido del grupo”.

Lo cierto es que los adultos tampoco hemos recibido formación sobre cómo utilizar correctamente los medios que la tecnología pone a nuestro alcance, y vamos improvisando y aprendiendo sobre la marcha. Además, la comunicación digital difiere de otras formas a las que estamos más acostumbrados, y aun actuando con la mejor voluntad podemos equivocarnos. Es fácil mandar un mensaje poco acertado, molestar u ofender a otros, o simplemente no transmitir lo que queríamos transmitir.

Por esta razón vamos a plantear una serie de 15 recomendaciones y un DECÁLOGO que padres y madres debieran tener en cuenta, para lograr que las relaciones y conversaciones establecidas a través de estos grupos sean lo más satisfactorias y efectivas posible:

  • No debemos añadir participantes a un grupo sin consultarles primero. Hay personas que por distintas motivaciones pueden no querer estar en grupos de WhatsApp sobre este u otros temas. Si les añadimos y no quieren estar, les obligamos a salir dejando tras de sí la desagradable frase de “Fulanito ha salido del grupo”. Además, estamos facilitando su número de teléfono sin autorización previa a todos los demás miembros del grupo.
  • Es poco prudente añadir a personas que no son padres, madres o familiares responsables del niño/a. Algunos usuarios añaden a personas que trabajan para ellos de forma temporal, y que pueden no estar mucho tiempo en contacto con la familia. Quien hace esto provoca que todos los demás usuarios tengan acceso al teléfono privado de un trabajador, y además muestran los teléfonos de las demás familias a dicho trabajador.
  • Evitemos juzgar a quien decida salir del grupo. Todo el mundo puede tener motivos para salir de dichos grupos en un momento dado, pero casi nunca su objetivo es molestar u ofender a los demás. Seguro que preferirían salir de forma discreta y sin hacer que nadie se sintiera mal, pero no pueden evitar que aparezca el dichoso mensajito ya mencionado.
  • NO UTILICEMOS EL GRUPO PARA CUESTIONES QUE NO AFECTEN A TODOS LOS ALUMNOS. Estos grupos no son creados para tratar cuestiones particulares. Si no podemos evitar hacerlo, como en el caso que mencionábamos sobre la posibilidad de que otro niño se haya llevado por error la bufanda de un hijo, mostrémonos humildes. La humildad siempre es una virtud: “Perdonad que utilice el grupo para este tema, pero por error es posible que alguien tenga la bufanda de mi hijo..”
  • Si planteamos una pregunta al grupo, y la respuesta es solo para nosotros, debemos solicitar las respuestas por mensaje privado. En el caso anterior, simplemente sería conveniente añadir al final una frase de este tipo: “para no molestar a todo el grupo, quien quiera puede contestarme por mensaje privado. GRACIAS”. De esta forma evitamos que por cada pregunta planteada se sucedan 25 respuestas, y después las respuestas a las respuestas, etc.
  • Cuando vayamos a pedir algo, nunca debemos olvidar comenzar y terminar los mensajes con las palabras mágicas: POR FAVOR y GRACIAS. En la comunicación digital no vemos el rostro de quien escribe, ni podemos apreciar su tono de voz. Una petición mal trasladada puede interpretarse como una especie de orden. Cuando nunca aparece un “gracias” clasificamos a la otra persona como prepotente. Esto es aun más importante si no todas las familias se conocen bien. La educación y el buen trato siempre se agradecen, y no atendemos igual la petición de alguien que se dirige a nosotros de esta manera que la petición de alguien que parece exigir, o que nunca se muestra agradecido.
  • No interpretemos los silencios como un gesto de menosprecio. En muchas ocasiones es difícil no sentirse mal cuando planteamos una cuestión y vemos que no obtenemos suficiente respuesta. A veces es cierto que un silencio dice más que muchas palabras, pero en la era de la inmediatez somos demasiado sensibles a la velocidad de respuesta. Hay muchas personas que leen los mensajes una vez al día, o que piensan que la pregunta no es para ellos, o que necesitan tomarse su tiempo… hay montones de razones por las que podemos no recibir todas las respuestas inmediatas que nos gustaría en un grupo de WhatsApp determinado. La mayoría de las personas no están pensando en molestarnos ni ofendernos.
  • Evitemos las ironías. En las conversaciones que mantenemos por mensajes, al igual que sucede en las tertulias radiofónicas, las ironías no suelen ser bien entendidas. Es más, en muchas ocasiones son interpretadas como una muestra de bordería.
  • Es muy aconsejable utilizar los emoticonos para aclarar a los demás nuestro estado de ánimo o intencionalidad al escribir un determinado mensaje. Una carita sonriente al final de un mensaje puede evitar muchos malos entendidos. Los emoticonos aportan información no verbal muy importante, que es precisamente lo que echamos de menos en la comunicación digital.
  • No es aconsejable abusar de los emoticonos si éstos no añaden información o no aclaran nuestro estado de ánimo o intencionalidad. Muchas personas se sienten incómodas cuando en los mensajes hay más emoticonos que palabras, y hay combinaciones de emoticonos cuyo significado es difícil de entender.
  • EVITEMOS ESCRIBIR MENSAJES, PLANTEAMIENTOS O RESPUESTAS BAJO ESTADOS EMOCIONALES ALTERADOS. Si su hijo/a acaba de contarle algo que le ha enfadado, ha tenido un enfrentamiento con un compañero o con un profesor, o cualquier otra situación que a usted le afecte emocionalmente, ese es precisamente el momento para tomarse un tiempo antes de escribir un mensaje. Recuerde que será leído, conservado y tal vez difundido por muchas personas. Dedique tiempo a calmarse, superar ese estado y meditar sobre lo que va a decir y cómo va a decirlo. Valore también si va a utilizar el medio adecuado, y si sus palabras le ayudarán a conseguir su objetivo. Y esto tanto si estamos bajo un estado emocional negativo como si es positivo. La ira generada por un enfado, o la euforia por haber ganado algo, pueden llevarnos a escribir cosas de las que después tengamos que arrepentirnos.
  • NO UTILICEMOS ESTOS GRUPOS PARA PUBLICAR CRÍTICAS HACIA ALUMNOS O PROFESORES. Recordemos que tenemos responsabilidad sobre todo lo que decimos y publicamos, y hemos de ser especialmente respetuosos en todo lo relativo a los menores de edad. Los grupos de WhatsApp de padres y madres no son el canal adecuado para dirigirse al colegio, ni para formular quejas, ni para solucionar un conflicto con otra familia. Para todas esas cuestiones existen otras formas y canales establecidos.
  • NO ES RECOMENDABLE ENVIAR FOTOS DE LOS ALUMNOS/AS POR ESTE MEDIO. Los padres de un niño pueden difundir y distribuir la imagen de su hijo si lo consideran conveniente, pero no pueden difundir la imagen de los hijos de los demás. Las familias suelen autorizar al colegio a realizar fotografías de sus hijos, y en ocasiones a publicarlas, pero no están autorizando con ello a los demás padres. Estos grupos no son el canal adecuado para mandarle una foto a otra familia, y puede hacerse en todo caso con un mensaje privado.
  • Antes de publicar un mensaje para todos, debemos releer lo que hemos escrito. Si vamos a plantear una cuestión, es importante asegurarse de que el texto que pensamos enviar reproduce fielmente lo que pretendemos decir, revisando además la ortografía y comprobando que el corrector no nos ha jugado una mala pasada. Una falta ortográfica o un corrector poco “inteligente” puede cambiar por completo el significado de una frase.
  • GENEREMOS BUEN AMBIENTE. Si de verdad queremos que el grupo sea útil y cumpla con su razón de ser, no debemos procurar solamente que no se llene de mensajes que no le interesan a la mayoría. Algunas personas comienzan a abandonarlos, o crean otros grupos en paralelo, si cada día tienen que leer mensajes negativos. En ocasiones algunos grupos llegan a ser monopolizados por personas que los utilizan para tratar sus problemas, o para llenarlos de quejas o comentarios negativos sobre cada actividad del colegio o cada cuestión que se plantea. Seamos constructivos, y no olvidemos que los niños se dan cuenta de todo, y aprenden de la forma en que sus padres se relacionan entre ellos y con el colegio. Si además queremos enseñarles el uso correcto de la tecnología, también nosotros hemos de utilizarla correctamente..

DECÁLOGO:

  1. No debemos añadir participantes a un grupo sin consultarles primero, o añadir a personas que no son familiares. Evitemos juzgar a quien decida salir del grupo.
  2. NO UTILICEMOS EL GRUPO PARA CUESTIONES QUE NO AFECTEN A TODOS LOS ALUMNOS.
  3. Si planteamos una pregunta al grupo, y la respuesta es solo para nosotros, debemos solicitar las respuestas por mensaje privado. No olvidemos utilizar las palabras: POR FAVOR y GRACIAS.
  4. Evitemos las ironías, y no interpretemos los silencios como un gesto de menosprecio.
  5. Es muy aconsejable utilizar los emoticonos para aclarar a los demás nuestro estado de ánimo o intencionalidad. Pero no abusemos de ellos si no añaden información o no clarifican.
  6. EVITEMOS ESCRIBIR MENSAJES, PLANTEAMIENTOS O RESPUESTAS BAJO ESTADOS EMOCIONALES ALTERADOS.
  7. NO UTILICEMOS ESTOS GRUPOS PARA PUBLICAR CRÍTICAS HACIA ALUMNOS O PROFESORES.
  8. No es recomendable enviar fotos de los alumnos/as por este medio.
  9. Antes de publicar un mensaje para todos, debemos releer lo que hemos escrito.
  10. GENEREMOS BUEN AMBIENTE y seamos constructivos.

Discapacidad y sociedad ante la inclusión

 

Ya de vuelta de semana santa nos encontramos este post del wordpress: A la inmensa minoría – Enfermedades raras y sin diagnóstico de Claudia Bellido. “Todos somos únicos, diferentes y excepcionales” debemos reflexionar como esta diferencia nos enriquece y nos hace mejores. En el post se explica que “el inconformismo pide una revolución” y ganando pequeñas batallas tantas madres y padres luchan por su cuenta, sin descanso, día a día. Un pequeño homenaje a estas familias.

firefly2-miguel-menorca  Leo y leo sobre inclusión y siempre me ocurre igual, con frecuencia termino con una sensación agridulce y cierta impotencia porque todo me parece muy teórico y poco práctico. Muy bonito pero distante, casi se diría inexistente. El mensaje no llega, no cala, cae por fuera; cuestión de forma, pienso. Y, cuando entramos en el terreno político-administrativo, ya no digamos, entonces se pierden las formas, porque cuesta bien poco vender esperanzas con demagogia. El oportunismo barato siempre encuentra compradores de buena fe que luego se dan de bruces con los recortes. Pasada la campaña electoral, las rebajas no tardan en llegar. Y es que muchos líderes solo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena. Ahí sí que contamos, ¡qué curioso!, y en número nada despreciable. Lo de siempre, la foto y el voto.

Muy pronto entiendes que estás solo y debes escribir tu historia, no hay otra. Así, tantas y tantas fundaciones con nombre propio que viven a contra reloj por encontrar algo de luz al final del túnel. Empiezas de cero, desde abajo, en tu entorno, y poco a poco tiendes redes, sociales o del tipo que sean. Enseguida, algo se mueve a tu alrededor, como los círculos concéntricos de la onda expansiva en el agua. Basta con lanzar una pequeña piedra y la superficie tranquila responde. Luego, no estamos tan solos. ¡VIVEN!

Dar un pequeño paso es como un grano de arena en una playa pero menos es nada. Y tenemos tantos frentes abiertos… que ya merece la pena. Por supuesto que el inconformismo te pide una revolución ya, aquí y ahora, para cambiar un poco el mundo. Es nuestra guerra, sí, nos ha tocado luchar. Y ¡claro que se ganan batallas! No digo lo contrario, aunque a veces tengas ganas de tirar la toalla, o mejor, de tirársela a más de uno a la cara. Esos momentos…

Sin embargo, hay que dosificar energías y emplearlas solo en el momento adecuado. Conviene desahogarse pero no desgastarse, ser realistas y dejarse de espejismos, despegar de un mundo feliz y aterrizar aquí, que tampoco está tan mal. Para empezar, poner los pies en el suelo: ir paso a paso, mirar solo donde colocas el pie e ir subiendo. Aunque te arrastres, no te sostengas, te tambalees o incluso te caigas mil veces o más; ya llegaremos, tiempo al tiempo que la cima espera. Hemos aprendido a no mirar el reloj y a dar las vueltas que sean necesarias para sortear barreras. Por el camino siempre hay pequeñas metas que consiguen grandes sonrisas, momentos llenos de felicidad. Y ahí hay que agarrarse, a esos buenos compañeros de viaje. Que los hay. Lo demás, anécdotas.

Lo primero que uno se pregunta es ¿por qué inclusión? o ¿por qué se me excluyó para que ahora tenga que trabajarme la re-inclusión? Un discurso injusto que no se entiende, o te lleva al acertijo de “¿qué fue primero, el huevo o la gallina?”. ¿Estuviste dentro en algún momento? ¿Cuándo y por qué dejaste de ser uno de los nuestros? ¿Fuiste perdiendo definición hasta borrarte y ser invisible?

Quizá haya que empezar hablando de exclusión. ¿Por qué excluimos lo diferente si todos somos diversos y excepcionales? O ¿cuándo empiezo a ser realmente diferente? El baremo, el límite, el grado, el rasero… ¿a quién corresponde? La tendencia a lo estándar ha existido siempre, como también a señalar la diferencia por mucho que no haya dos iguales. Ahí está el temor a lo desconocido, la falta de información y, muchas veces, de formación. Por no hablar de civismo, ciudadanía, valores y tantas otras cosas que nos llenan la boca. En el fondo, asignaturas pendientes de la sociedad. Y no hablo de los niños, tampoco señalo a educadores y/o padres, sino de los adultos, de todos nosotros que estamos detrás. Y con uso de razón, por decir algo.

Y vuelta a las palabras cargadas de buenas intenciones que se las lleva el viento, magníficas razones sin rastro de obra. De nuevo entramos en bucle y no arrancamos. Es más, nos quedamos enrocados en una especie de morriña recurrente que habla de tiempos pasados mejores pero no resuelve nada. La eterna canción. Tenemos entre manos un gran presente; si no nos gusta, vamos a cambiarlo entre todos porque, juntos, sí que podemos. Y no es un eslogan político, es verdad.

Mesa redonda 26 de abril, El efecto pantalla ¿hijos comunicados o aislados?

Mesa Redonda:

.Patricia Gras, Fiscal de Menores

.Charo Sádaba, Profesora de Comunicación de la UNAV. Autora del Libro: “Redes sociales: Manual de supervivencia para padres”

.Mossos d’esquadra

.Guillermo Cánovas, Presidente de Protégeles

.Francisco Ruiz, Google España

Clausura: Secretario de Familia de la Conselleria de Benestar Social i Familia, Sr. Ramón Terrassa


La educación de los niños y de los adolescentes en el uso de las pantallas es fundamental y es responsabilidad de madres y padres,  también de los educadores.

Debemos enseñarles cuales son los valores y las actitudes con las que deben afrontar su vida digital.

El objetivo de la mesa redonda no es tanto presentar los peligros y las alarmas, sino de hacer conscientes a las familias de que también es nuestra responsabilidad, educar a nuestros hijos para que utilicen correctamente y con perspectiva de ciudadanos responsables, su identidad digital.

Cuáles son los valores y de qué manera debemos trabajar en casa y en la escuela de forma que nuestros hijos e hijas sean autónomos y responsables en el uso de las pantallas.

Fecha y Hora: 26 d’Abril · 18.00 h——–GUARDAROS LA FECHA

Lugar: Saló d’Actes de l’Il·lustre Col·legi d’Advocats de Barcelona
Mallorca 283 (entrada pel Palauet Casades)
Inscripción Gratuita:  efectepantalla@sindicatdepares.com

Se ruega confirmación al ser un aforo limitado