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MUCHOS NIÑOS CREEN QUE LA INFORMACIÓN QUE ENCUENTRAN EN LOS BUSCADORES ES SIEMPRE CIERTA

Es importante acompañar la navegación de nuestros hijos e hijas cuando empiezan a moverse por Internet. En este caso queremos resaltar este post de Kids and teens online que, como siempre, nos pone en evidencia que nuestros hijos no nacen enseñados y que debemos irles descubriendo el mundo online.

Hand clicking a search button

Según el informe “Niños y Padres: Medios y Actitudes”, publicado por la entidad británica OFCOM (*), casi el 20% de los niños de 12 a 15 años de edad cree que la información que encuentra en buscadores como Google es verdadera. Y una holgada mayoría (69%) es incapaz de distinguir los resultados ofrecidos por el buscador de los anuncios pagados que aparecen en las búsquedas.

Por otro lado, el 53% de los niños y adolescentes que utiliza habitualmente YouTube no es consciente de que los youtubers a los que sigue pueden ser pagados por las empresas para promocionar determinados productos o servicios. La mitad de los menores encuestados no sabe que la publicidad es la principal fuente de financiación de sitios como YouTube.

Hasta aquí la noticia reproducida por diversos medios de comunicación británicos. Personalmente no voy a entrar a valorar el estudio en sí, pues no dispongo de toda la información. La muestra es de 1.379 entrevistas a padres y menores en sus hogares, pero no se especifica qué criterios se han seguido para la selección de la muestra, ni si las entrevistas a los menores se hicieron en presencia de los padres u otras cuestiones que resultaría interesante saber. No obstante OFCOM es una entidad respetable, por lo que me referiré exclusivamente a la interpretación de los datos.

Pero antes, quisiera dejar claras dos conclusiones básicas, al margen de los números y correlaciones que puedan establecerse después:

  1. a) Es generalizada, en colegios e institutos, la demanda de formación para los alumnos sobre cómo encontrar en los buscadores la información que precisan para sus trabajos de clase, y cómo verificar las fuentes. Muchos profesores se quejan de que sus alumnos/as llegan a reproducir contenidos que no son ciertos, copiados de sitios poco fiables aunque fácilmente accesibles. Y por otro lado, también es generalizada la queja de padres/madres y alumnado, a los que se insta a utilizar unas herramientas sobre cuyo uso nadie les ha impartido formación alguna.
  1. b) Es imperativo, e insisto una vez más, preparar a los niños y adolescentes para adoptar un papel activo en el mundo de la información y la comunicación. No podemos permitirnos el lujo de educar a los menores para que sean meros consumidores de información, de ocio o de servicios. Necesitamos niños y adolescentes 3.0, es decir: activos, creadores de contenidos y sobre todo críticos y reflexivos con el entorno en el que les ha tocado vivir. Menores que no se crean todo lo que leen sin analizar ni las fuentes, y que no sepan distinguir lo que es un contenido relevante de un anuncio pagado por alguien.

Creo que estas son las cuestiones básicas que debemos tener claras, tanto para ser prácticos como para responder a una necesidad evidente que se nos plantea en el sistema educativo actual, en el que se dan por supuestas unas destrezas y habilidades en el alumnado que realmente no tiene.

Pero al margen de esto, debemos reinterpretar los resultados y las conclusiones destacadas por dicho informe, en varias líneas muy claras:

  1. LOS DATOS OBTENIDOS EN EL INFORME TAMBIÉN TIENEN UNA LECTURA POSITIVA.

Como suele suceder, lo que se convierte en noticia es el aspecto o dato negativo recogido en el informe, pero lo cierto es que la realidad tiene una segunda lectura: es preocupante que un 19% de los alumnos entrevistados otorgue credibilidad a todo lo que encuentra utilizando un buscador, pero no es menos cierto que el 50% de los niños y adolescentes entrevistados afirma que es consciente de que los resultados pueden contener tanto información verdadera como falsa. Es decir, hay muchos más alumnos/as conscientes de la realidad que alumnos/as no conscientes. Por otro lado, hubiera sido interesante también plantear la misma pregunta a los adultos, ya que no son pocos los mayores que creen que cuando un buscador ofrece un resultado es porque ha sido previamente contrastado de alguna manera.

Del mismo modo, de los datos del estudio se desprenden otros datos y otras lecturas. Por ejemplo estos tres:

– El 92% de los menores de 8 a 15 años piensa que la información que  encuentra en las páginas web o en las redes sociales no es siempre verdadera (al margen de los buscadores).

– El 97% de los niños entrevistados recordaba los consejos que les habían dado sus padres sobre la seguridad en internet.

– El 94% de los menores británicos encuestados afirmó que, en caso de encontrarse en situaciones preocupantes, desagradables u ofensivas en internet, era recomendable acudir a los padres. Etc…

  1. LOS MISMOS PROBLEMAS DE CREDIBILIDAD OFRECE LA INFORMACIÓN QUE HAY EN INTERNET, QUE LA INFORMACIÓN QUE PODAMOS ENCONTRAR FUERA.

El informe pone el acento en la relación que los menores establecen con la información que encuentran en internet, y señala que muchos menores otorgan demasiada credibilidad a la información que encuentran en la red. Pero este planteamiento puede impedirnos ver otra realidad igualmente preocupante, y es que los menores también se fían demasiado de la información que hay fuera de la red. ¿Quién ha dicho que la información que facilitan los medios tradicionales offline merezca más crédito? Si obligáramos a un adolescente a leer todos los días determinados periódicos, a escuchar determinadas cadenas de radio o ver determinados canales de televisión, podría crecer absolutamente convencido de que el Presidente del Gobierno es un salvador, una bellísima persona cuyas decisiones políticas han contado casi con algún tipo de inspiración divina. Pero, si a otro adolescente le hacemos leer todos los días otros periódicos, escuchar determinadas emisoras o ver determinados programas, crecerá con la idea de que el Presidente del Gobierno es la reencarnación del mal, un hombre sin escrúpulos que se mueve entre la corrupción y la más absoluta ineptitud. La pregunta que los adolescentes nos harían es: ¿De cuál de los dos medios debemos fiarnos?

Hace unos años, guardé durante varios meses las portadas y editoriales de diversos periódicos españoles, de tirada nacional. Al principio lo hice como algo que me resultaba cómico, después comenzó a indignarme, y finalmente lo dejé por vergüenza ajena. Recuerdo especialmente las noticias relativas a manifestaciones. En uno de los periódicos se podía leer que “más de un millón” de personas se había manifestado en Madrid contra el aborto, mientras que en otro señalaban que “unos miles” de personas se habían manifestado contra el aborto. La diferencia entre lo que uno y otro medio informativo decía era de “solo” 900.000 ó 950.000 personas… En un medio los manifestantes eran descritos como “familias enteras”, y en otro medio se les definía como miembros de “la derecha católica y grupos neonazis”. Con las portadas sobre el 15M sucedía lo mismo, pero al revés, y así con cualquier tema que pudiera tener una mínima connotación social o política. ¿La información facilitada por estos medios de comunicación es realmente información aséptica… o es proselitismo y adoctrinamiento?

Al poner de manifiesto que los menores se fían demasiado de la información que encuentran en internet, puede parecer que la información que hay fuera de la red es fiable, verídica, aséptica o digna de más confianza. Y, sinceramente, no creo que esto pueda afirmarse. Hay buenos medios, buenos periodistas y buenos generadores de contenidos en todas partes, pero no creo que el papel sea más fiable. Cómo reconoce el dicho: “El papel aguanta cualquier cosa que escribas encima”.

  1. ¿PERO CUÁNTA INFORMACIÓN HAY FUERA DE INTERNET?

Al hablar sobre la información a la que los menores acceden a través de los medios digitales, puede parecer que la información que hay fuera de la red es tan relevante como la existente dentro de la red. Y disponemos de un dato que es necesario poner ya sobre la mesa: más del 99% de la información que genera la Humanidad cada día, se encuentra solo en formato digital. Es accesible fundamentalmente a través de internet, y no se encuentra en papel, periódicos o libros impresos. Cuando yo era pequeño tenía una enciclopedia en el salón de mi casa, y era la fuente de información a la que acudía para cualquier trabajo de clase. Y, por supuesto, copiaba lo que allí decían, y sin posibilidad de acudir a otras fuentes. Hoy, cuando entramos en un buscador y tecleamos “Charles Darwin”, nos aparecen cerca de 12 millones de enlaces. Pensemos en la cantidad de información, documentos, fotografías, correos, mensajes, etc, que generamos cada día, o cada mes, o cada año… ¿Cuánta de esa información se encuentra en papel?

Es importante debatir sobre la necesidad de potenciar el sentido crítico de los menores en internet, pero no debemos transmitir la idea de que internet no es fiable como fuente de información, ya que es el lugar en el que se encuentra el 99% de la información que se genera cada día. Ni existe una alternativa capaz de competir con internet, ni la mayor parte de la información que hay en la red es falsa o incorrecta.

  1. A LOS ADULTOS LES SUCEDE EXACTAMENTE LO MISMO QUE A LOS MENORES.

Como señalaba, tras leer determinados datos del informe podemos pensar que los menores de edad son especialmente crédulos con respecto a lo que encuentran en internet. Sin embargo, una segunda lectura de los mismos datos nos permite concluir que los menores son mayoritariamente conscientes de muchas cosas, y sobre otras es evidente que necesitamos seguir trabajando. Pero, para tener una idea de conjunto lo más objetiva posible, debemos plantearnos si dichos problemas tienen la misma incidencia entre los adultos. Y no me cabe la menor duda de que así es: muchos adultos se creen todo lo que leen en internet, dan por buenos los resultados que les ofrecen los buscadores, y no los distinguen en muchos casos de los anuncios pagados.Conozco adultos que en su día recibieron un supuesto correo electrónico de su banco, pidiéndoles que entraran en una página web para confirmar sus datos personales, y lo hicieron (¡!). Miles de adultos de todas las edades son engañados constantemente en internet con distintos objetivos. Igual que sucede fuera de la red. El pasado 28 de Diciembre, Día de los Inocentes, nos ha dejado buenas muestras de la credibilidad de muchos adultos. Famosos, políticos, periodistas, etc, se han creído determinadas noticias y las han reproducido en sus respectivos medios. En algún caso su única fuente de información había sido un tuit encontrado en Twitter. Mencionaré, solo como muestra, la polémica desatada al publicarse que las alcaldesas de Madrid y Barcelona iban a intercambiar durante dos semanas sus alcaldías. Algunos medios, políticos y periodistas pusieron el grito en el cielo. Al igual que ha sucedido también con la reciente y cíclica noticia falsa de que el Papa ha dicho que la iglesia exigirá certificado de virginidad a las mujeres para poder casarse. Son muchos los adultos que creen cualquier cosa que leen en internet, como sucede también fuera.

En conclusión: creo que debemos trabajar para que los menores de edad sean conscientes de que no deben otorgar credibilidad a todo lo que encuentran en internet. Pero creo que debemos extender ese necesario sentido crítico a todo lo que se dice también fuera de la red, y creo que esta cuestión debería formar parte de nuestra educación como usuarios de las tecnologías de la información y la comunicación, pero tanto para los adultos como para los menores de edad.

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(*) Independent regulator and competition authority for the UK communications industries.

http://stakeholders.ofcom.org.uk/market-data-research/other/research-publications/childrens/children-parents-nov-15/

– Formación para los alumnos/as sobre cómo encontrar información en Google y verificar las fuentes:

http://educalike.es/wp-content/uploads/2015/09/Conferencia-AlumnadoSALUD-DIGITAL-.pdf

¿Las redes sociales están aislando a los más jóvenes?

Este post de kids and teens online que nos sitúa en la nueva realidad en la que se encuentran nuestros adolescentes y su relación online en la que el autor expone como Internet facilita las relaciones entre personas en contra de la opinión de aquellos que creen que nuestros jóvenes se están aislando por culpa de Internet. Os recomendamos esta interesante reflexión.Friends having fun with smartphones

Culpar a internet y las redes sociales de todos los males que aquejan a la sociedad es una tentación muy grande, por lo fácil que resulta. De vez en cuando se escuchan, de boca de algún supuesto experto, frases como esta: “las redes sociales entre los adolescentes conducen sobre todo a la soledad y a la depresión…”. Y la verdad es que creo que, aunque sea de vez en cuando, conviene abordar esta cuestión con un poco de rigor. No seré yo quien diga que la tecnología es inofensiva, y menos entre los menores de edad, ya que desde hace muchos años mi trabajo consiste precisamente en intentar contrarrestar una buena lista de situaciones no deseables en relación a internet. Pero una de las cosas que he aprendido es que las redes sociales no son el gran Satán, ni responsables de todos nuestros males.

Conozco a multitud de adolescentes que utilizan a diario su perfil en una o varias redes sociales, y lo cierto es que ninguno de ellos está aislado. Aun no he conocido a ninguno que haya dejado de hablar, salir o divertirse con sus amigos/as por culpa de las redes sociales. Es más, muchos estudios ponen de manifiesto que estos espacios son utilizados por los jóvenes sobre todo para relacionarse con las personas que ya conocen. La mayoría de sus conversaciones online se producen precisamente con las personas que ven a diario.

Si algo está permitiendo internet es la continuidad en las relaciones, su refuerzo, la desaparición de las distancias y, en definitiva, el contacto permanente. Recuerdo bien mis primeros años de adolescencia, y cuando terminábamos las clases perdíamos el contacto con nuestros amigos y compañeros hasta el día siguiente. A la mayoría no los veíamos tampoco durante el fin de semana, y cuando llegaban las vacaciones de verano, Semana Santa o Navidad, literalmente desaparecíamos los unos para los otros. Recuerdo que en verano recibía alguna carta, y enviaba alguna otra, y los christmas en Navidad, pero poco más. No había forma de ponerse en contacto los unos con los otros. El teléfono era un problema, ya que en la mayoría de las casas solo nos dejaban llamar para preguntar los deberes si no habíamos podido ir a clase. Llamar costaba más dinero que hoy en día, y los padres/madres consideraban que el teléfono era “para cosas importantes” o “para urgencias”, así que nada de llamar para charlar.

Esta generación de niños y adolescentes está en contacto permanente con sus iguales. Cuando a uno le sucede algo, se le ocurre una idea original (o una chorrada) o está en un sitio chulo, al momento lo saben todos los demás. Cada usuario de WhatsApp envía una media de 42 mensajes diarios, recibe otros 75 mensajes, y adjunta fotos a diario. Creo que la mayoría de los adultos también vivimos ahora esta situación. Y al margen de WhatsApp están los mensajes en las redes sociales, los correos electrónicos, etc…

La necesidad que tienen los adolescentes de relacionarse con sus iguales es una necesidad biológica, grabada a fuego en los genes de nuestra especie. Los padres de cualquier adolescente saben lo que es pasar a un segundo plano ante el protagonismo del grupo de amigos y amigas. Realmente ¿alguien cree, en serio, que los más jóvenes abrazarían en masa una herramienta que les impidiera relacionarse con los demás? No hay fuerza en la naturaleza que consiga cambiar la bioquímica de un cerebro que ha tardado muchos miles de años en organizarse, priorizando las relaciones personales durante la adolescencia y la juventud.

Tal vez quienes piensan que internet aísla a los jóvenes deberían observar lo que está sucediendo desde hace tiempo con adultos de todas las edades y en todos los países. En ciudades como París o Hamburgo, más del 50% de los hogares están conformados por una sola persona. En Estocolmo ese porcentaje supera ya el 61%. En Alemania, Francia, Reino Unido o Japón cerca del 40% de las viviendas están ocupadas por una sola persona. Esta es una tendencia mundial. En Estados Unidos nada menos que 31 millones de personas viven solas. En España, en 1991 la cifra era de apenas medio millón, pero en la actualidad ya son más de 3 millones y medio (y eso a pesar de la crisis).

¿Realmente podemos culpar a internet de esta situación? Pues no, ya que esta es una tendencia que se inició en los años 50, cuando aún faltaba medio siglo para la popularización de internet. Según los estudios realizados por el sociólogo de la Universidad de Nueva York: Eric Klinenberg, autor del libro “Going Solo: The Extraordinary Rise and Surprising Appeal of Living Alone”, el hecho de vivir solo es más frecuente cuanto mayor es el nivel económico de un país y también cuanto mayor es el nivel de independencia de la mujer. En lugares donde hay riqueza pero no libertad para las mujeres, el porcentaje de hogares habitados por una única persona es mucho menor. Y tal y como señalan muchas de las personas que deciden vivir solas, es importante hacer una distinción entre “vivir solo”, “estar solo” y “sentirse solo.” En efecto, vivir solo/a no quiere decir vivir aislado/a. Y en muchos casos son precisamente las tecnologías de la información y la comunicación las que actúan como un verdadero pegamento, que mantiene a la gente en constante y permanente contacto.

No creo que nadie sostenga que las relaciones o la comunicación a través de internet puedan o deban sustituir a la comunicación y el trato personal cara a cara. Pero tampoco se puede sostener que internet forme parte de una especie de complot maquiavélico, urdido para impedir el trato persona a persona, y sustituir finalmente al ser humano por algún tipo de organismo cibernético asocial…

Hace pocas semanas, la Fundación ONCE y la Fundación AXA, hacían públicos los resultados del estudio “La soledad en España”, en el que señalaban que cerca de 4 millones de personas se sienten solas en nuestro país. Como reconoce el estudio: “se puede estar socialmente activo y no sufrir soledad, y se puede estar socialmente acompañado y sentirse solo”. Así, nada menos que el 52,6% de los que viven acompañados reconocen haberse sentido solos en algún momento.

En relación a las redes sociales en internet, el Estudio señala que las personas que más utilizan dispositivos tecnológicos, nuevos medios de comunicación e infraestructuras de transporte son los menos expuestos a la soledad. Pero, por otro lado, reconoce que  el uso de las redes sociales no siempre se relaciona con un elevado índice de sociabilidad, sino que también es propio de las personas que más sienten la soledad. Y aquí es donde está exactamente la respuesta a la pregunta inicial.

Las redes sociales facilitan las relaciones de las personas que también tienden a relacionarse correctamente al margen de internet. Como es el caso de la gran mayoría. Pero, ciertamente, en aquellas personas que más aisladas se sienten, en aquellas que más problemas tienen a la hora de relacionarse satisfactoriamente, las redes sociales e internet no siempre les resultan de ayuda.

En conclusión: las personas que se relacionan correctamente fuera de internet no dejan de hacerlo por utilizar internet y las redes sociales. Estas les permiten reforzar aún más sus vínculos, y también establecer vínculos nuevos. Pero aquellas personas que pasan sus horas manteniendo relaciones virtuales, y tienen problemas para relacionarse en el mundo real, terminan entrando en una espiral de la que es muy difícil salir. El uso abusivo y contraproducente de las redes sociales es consecuencia de un problema previo en la persona, que tenderá a aislarse cada vez más. Pasará las horas frente al ordenador, sin afrontar su verdadero problema.

Internet y las redes sociales tienen sus aspectos negativos, por supuesto, pero no son responsables de aislar a los más jóvenes. Para estos su principal inquietud es relacionarse con los demás, y no serán las redes sociales quienes puedan impedirlo.

Pornography and Kids- What To Do When, Not If, It Hits Home

La doctora Meg Meeker enfrenta un tema importante: que ocurre cuando nuestros hijos ven pornografía en internet. ¿Qué debemos hacer?.

contenido-inapropiado-300x200Dear Dr. Meg,

I’ve been fortunate enough to see you speak in person and also get your Facebook posts.   When what I relate below occurred, you were one of the first people I thought of to consult.

As background, I have an 8 year old son who I recently found out has seen some pornography on his iPod.  I think that it originally happened via a link he clicked on, and then kept seeing more stuff he was curious about.  In the site history this definitely happens repeatedly over a period of days and then appears to tail off.  It’s pretty explicit stuff.

Needless to say, I was very upset. I did manage to have a discussion with him in a very calm manner.  I don’t want to scare him or shame him or make him less open with me. However this clearly cannot happen anymore. This is not an acceptable thing in our household at all.   He said he did see stuff, that he did search for more after he’d seen it. When I asked how he learned of it, or why he did it, he said he didn’t know.  He does indicate by his action/demeanor that he had some idea it was wrong.   His iPod has been gone for a week now.

What would you recommend I do here? Obviously I can’t erase what he saw and don’t know exactly which things he looked at. I just know that when I flipped through the sites it was very explicit.  (Even though some sites were blocked by the parental protection on the iPod, not all got blocked).  He’s so young that I’m not sure how to handle this at all.

Signed,
Dawn

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Dear Dawn,

I’m sorry that this has happened to your son. We are indeed living in a world that doesn’t like children very much at all. Many parents want to shield their eyes from the ugly facts but the truth is, any time we put a device with internet access into the hands of children- regardless how conscientious those children are- ugly stuff chases them. Your letter is proof of that. So- parents, please pay attention here because the issue of pornography hits every home at some time or another.

Blame creators of pornography, not your child

First, when (not if) pornography finds your child, it is important to blame the producers of it not your child. If you respond with anger at the child, he will close down immediately and not tell you what he’s been seeing or hearing. This is very important because you want to keep him off the defense so he will remain open to talking with you now and in the future. The other reason that you want to direct your anger at producers of the vile material is to let your child know that you and he are a team. He must learn that you are there to help and protect him from those who want to hurt him, not to shame him.

Speak in simple terms

Second, it is important that you have a calm, rational but very serious talk with him. You must gear the discussion toward your child’s age and knowledge limits so that you don’t re-traumatize him. At age eight, he may just be learning about sexual intercourse but as far as other sex acts, they are completely foreign. So keep the discussion simple and don’t go into details about what he saw feeling that you have to explain what each one is. Often schools or parents want to dive into specifics too deeply with children and this can do more harm than good. Believe me, I feel strongly about children having accurate information, but the information must be age appropriate.

Tell him that Sex is good but pornography is bad

Third, it is more important to communicate to him your feelings on pornography and separate them from your feelings on sex. So, while you discuss pornography, make sure to let him know that it is bad but that sex is good. Then, you must tell him that sex is for adults and that healthy sex has very clear boundaries around it. It is made for a mother and a father to do when they are in love. Keep it that simple at age 8. I would say something like this:

“Johnny, I know that you have been seeing things on your IPad that are disturbing. Dad and I know about those things and I want you to realize that you can tell us about anything that you saw or ask any questions.”

At this point, he will probably say nothing because he will be embarrassed. Then continue, “It is very important to Dad and me that you understand that looking at men and women doing things without their clothes on is not a good thing to do because it is upsetting. Many older boys and girls look at pictures or videos of sex this and you will find this out as you get older. But it is very important that you understand it is very bad for you- no matter what age you are. It is normal for you to want to look because you are curious and we understand that. But you shouldn’t look because it makes you confused, upset and never helps you in any way. Does this make sense to you?”

Then I would give him a chance to talk. He may ask a question or two so give him time. If he asks a question, answer as simply as you can.

“I know that you understand what I’m saying because when you were looking at this pictures (videos, etc.) you felt curious but also kind of sick, didn’t you? That’s why we will have a strategy to keep you away from this. You are not bad son; you are just seeing things that bad people want you to see. So, we’re going to have to not allow you to be in the internet unless we are right in the room with you.”

He will protest or maybe cry, but stay strong. Reiterate to him that he is not the bad person- the film makers are and your job as a good Mom is to keep him away.

When he is older, and you decide to let him have access to the internet, remember this conversation and reopen the issue. Talk to him about how helpful but also how dangerous the internet can be. Then come up with a strategy to guard him.

Watch for signs of trauma

As days go by, watch him closely. Some boys are traumatized by pornography and have nightmares, sleep difficulties or can’t concentrate on schoolwork. If this is the case with your son, ask if he sees the pictures in his mind still. Some boys can have mini- PTSD syndromes from even watching scary or violent movies. The problem is, many don’t want to admit it to parents because they fear looking like “wimps.”

Keep the conversation going

I know this is hard but you, like every good parent, must be vigilant about watching what he is looking at and keep conversations about sex and pornography going. I have eBooks on how to talk to your kids about sex at any age (and keep sex positive) so take a look at those. Also, periodically ask if anyone has tried to send him pornography or if he has come across it- again not to accuse him but to help him. As he gets older it is very important that you tell him that he will struggle with feelings of wanting to look at pornography and tell him this is normal. Then tell him that he needs to work hard at avoiding it (even if his friends look at it) because it can be very damaging to him. If his dad (or other close male relative) is willing, have him talk with your son as he gets older about how to avoid pornography and why doing so is important.

Here’s the good news in all of this. Having this event forces you to learn to dialogue with your son about very sensitive issues. That’s a good thing because as uncomfortable as it is, this will help you become more comfortable talking about sex in the future and it will draw you closer together because of the open communication. You can do this.

Sincerely,

Dr. Meg

Escribe tus contraseñas en una camiseta y sal a la calle con ella

 Que el ordenador sea un lugar seguro depende de él.

¿Que cuesta mucho guardar un secreto? Pues claro, pero si quiere navegar por internet y estar en las redes sociales no puede ser un marinero del tres al cuarto.

No decir a nadie la contraseña es la mejor forma de evitar la suplantación de identidad y de que nadie utilice nuestro perfil para hacer barrabasadas.

Recuerda a tu hijo que en las contraseñas no se ponen nombres, ni números de móvil, ni fechas. Oriéntale a que la contraseña debe ser fuerte y fácil de recordar.


Mínimas reglas sobre nuestras contraseñas. Recomendaciones:

  • Su longitud (número de caracteres) no debe ser inferior a siete caracteres.
  • No debe formarse con números y/o letras que estén adyacentes en el teclado. Ejemplos de malas contraseñas son: 123456, 1q2w3e ó 123QWEasd.
  • No debe contener información que sea fácil de averiguar, por ejemplo, que coincida la contraseña con el nombre de usuario, información personal (cumpleaños, nombres de hijos, etc.)
  • Ni palabras existentes en algún idioma, evitando así los “ataques de diccionario”

Además, es importante que …

  • No uses la misma contraseña para todo
  • No la dejes escrita en ningún sitio, y mucho menos cerca del ordenador
  • No almacenes ni guardes las contraseñas en el navegador
  • Cambia las contraseñas que traen por defecto los dispositivos y servicios en línea. Un ejemplo es el de los router WiFi, que traen por defecto contraseñas públicamente conocidas, que un atacante podría utilizar.

Y entonces … ¿Cómo construyo la contraseña?

Una forma sencilla de construir una contraseña, fácil de recordar y difícil de romper, es tomando el primer carácter de las palabras que forman una oración que nos resulte familiar. Combina mayúsculas, minúsculas, números y signos de puntuación. Pongamos un ejemplo: “Tengo 3 hijos: Jesús, José y María.” La contraseña sería “T3h:J,JyM.”

Pero de nada nos sirve una contraseña segura si es la misma en todos los serviciosen los que estamos registrados porque la probabilidad de ser víctimas de cualquier tipo de ataque es mucho mayor.

Ah, se me olvidaba !! De vez en cuando debes cambiar las contraseñas.

¿Pueden los adolescentes desarrollar sentimientos en Internet?

En Kids and teens online

Muchos adultos se preguntan si los sentimientos que parecen desarrollar sus hijos adolescentes relacionándose a través de internet son reales. Es decir: si los conflictos que pueden tener son relevantes, si las amistades que desarrollan son sinceras, o si pueden sus hijos enamorarse a través de internet ¿?

Pero esta pregunta, que así formulada es motivo de debate en distintos entornos, está mal planteada y dificulta la comprensión sobre lo que realmente sucede. Es más, si la formuláramos correctamente, la cuestión se resolvería casi por sí sola.

La pregunta que debiera plantearse es tan sencilla y directa como la siguiente: ¿dos personas pueden llegar a desarrollar sentimientos la una hacia la otra? Sentimientos de afecto, amor, rechazo u odio, por ejemplo. Evidentemente SÍ. Pues ya tenemos la respuesta.

Internet, los cables, las ondas, el teclado, no son más que medios implicados en la transmisión de las palabras o imágenes. Como sucede con las cartas que durante siglos se han intercambiado familiares, amigos y enamorados de todos los tiempos. ¿Acaso la celulosa de las cartas es un transmisor de amor? Nadie se ha planteado esto nunca. Sencillamente el papel es sólo un medio que utilizamos para intercambiar palabras, en el caso que nos ocupa.

Los sentimientos se producen dentro de las personas. Lo que nosotros sentimos no existe fuera de nosotros, y no se puede propagar por el aire, las ondas o los cables. Así mismo, tenemos capacidad para generar sentimientos y emociones en otras personas, que los desarrollarán también dentro de ellas mismas.

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Enseña a tus hijos algunos hábitos para que naveguen tranquilos por internet

Por Nacho Viché en Padres en la Red

Un amigo me contó que su mujer utiliza “el WhatsApp” para llamar a sus hijas a comer. Yo le pregunté: ¿Lo hace porque están en casa de sus amigas? Y él me respondió: No, lo hace porque están en sus habitaciones conectadas a Internet y no le hacen ni caso.

Los chicos de hoy en día se levantan y lo primero que hacen es conectarse. Y antes de acostarse lo último que dejan es su dispositivo (bien cerca). Son nativos digitales, tecnológicamente muy conectados, tecnodependientes.

Programas de mensajería, redes sociales, sitios de fotografía, vídeo y audio. Exprimen la red, su red. En estos temas nos ganan por goleada.

Llama la atención esa gran virtud que tienen de no tener miedo a ningún dispositivo, que contrasta con ese grave y serio problema de comportamiento inmaduro e imprudente en internet, con indolente desidia.

Nosotros sabemos que “el hábito hace la seguridad” y por eso vamos a relacionar algunas reglas de sentido común sobre el uso de internet.

Normas básicas

  • Ubicación del ordenador en zonas comunes.
  • Si se trata de un dispositivo móvil, la navegación será en un sitio de paso, sin encerrarse en una habitación.
  • El tiempo de conexión será limitado y negociado.
  • Le preguntarás con frecuencia qué sitios web visita y con quién.

Deberes propios de los padres

Son tareas propias de los padres y tutores mantener actualizado el Navegador, Antivirus y Antiespías en todos los dispositivos.

Si es necesario se instalará y configurará un control parental o filtro.

A los jóvenes se les recordará con frecuencia que …

  • La contraseña es su mayor secreto. Debe ser fuerte y fácil de recordar.
  • Es conveniente cambiar de vez en cuando la contraseña.
  • Nunca se chequea “No cerrar sesión” o “Recuérdame” antes de entrar en la red social o en el correo.
  • Al terminar de trabajar en un sitio web se sale de forma correcta, no de cualquier manera.
  • Cuando publicamos una foto en internet ya no es nuestra, perdemos su control.
  • Hay que tener cuidado con las fotos que se publican. En internet las fotos no se borran, son indelebles.
  • Los amigos de mis amigos no son mis amigos, tampoco en las redes sociales.
  • No todo el mundo en internet es realmente quien dice ser.
  • Jamás se dan datos personales en internet sin el consentimiento de los padres o tutores.
  • Está prohibido chatear con desconocidos.
  • Está prohibido hacer pagos online.
  • Está prohibido acceder a páginas inapropiadas.

¿Cuál es el futuro de la TV?

Por  Nacho Viché

En mi casa cada vez se ve menos la tele. Podrías pensar <¿para lo que hay que ver?> Sin embargo, en mi casa se ven muchas películas, series y vídeos. Cada vez más jóvenes, y no tan jóvenes, se conectan a internet a través de su PC, su portátil, la tableta o el móvil, para ver sus programas de TV favoritos. Internet tiene muchas ventajas: tienes pelís y series a la carta, puedes hacerlo en cualquier lugar, en cualquier momento, a cualquier hora.

¿Has pensado que puedes encontrar un poderoso medio de educación a la vez que una forma de conocerlos y de intimar con ellos? También un medio de puntualizar criterios, abrir horizontes y contribuir a la formación del juicio.

Lo normal es ver las pelis o series en el ordenador o tableta vía streaming, esto significa que la peli se ve a la vez que se va descargando, de forma paralela, no haciendo falta que se descargue completamente en el dispositivo.

Normalmente el audio y el vídeo son más que aceptables, incluso a través de una red wifi.

Según un estudio de Accenture, sobre consumo digital, el 43 por ciento de los encuestados ve largometrajes y programas televisivos por Internet a diario (el 54 por ciento en España). Además, el 39 por ciento lo hace semanalmente (el 34 por ciento en España).

Las recomendaciones a tener en cuenta de cara a nuestros hijos son las mismas que para el uso de cualquier sitio web de internet:

Intenta que vean las películas o series en un sitio de la casa de paso, por ejemplo en la sala de estar, nunca encerrado en su habitación.

Enséñale a desconectar a tiempo. Limítale el tiempo de conexión, negocia con él cuanto tiempo va a estar enganchado y haz que lo cumpla.

Controla o supervisa las películas y series que ve, como sueles hacer con la TV.

Ten presente que el ordenador o tableta no es una niñera..

Evita que se conecte a sitios webs de pelis piratas.

Te indicaría algunas páginas web con películas y series pero es mejor que las descubras tú mismo, a través de tu buscador favorito, y decidas que páginas son las más adecuadas para tus hijos.

Por Nacho Viché en Padres en la red

Decálogo para la seguridad de los niños en internet

Por David Cortejoso

Hoy os traigo este estupendo documento de la Fundación Alia2, en colaboración con Antena3, que es ideal para vuestros hijos, y sobre todo aquellos que están iniciando su andadura en internet, con el fin de que se conciencien de los peligros que esconde la red y que se habitúen a las buenas prácticas en su uso.

Decálogo del niño para la seguridad en internet

Al final del decálogo os dejo el enlace directo del mismo, ya que os lo presentan en un formato que podéis imprimir y que puede resultar interesante para que lo tengan vuestros hijos en su habitación o cerca del ordenador donde naveguen por la red.

1. Tendré en cuenta que lo que no está bien en la vida real, no está bien en internet.

2. Traeré a mis amigos de internet de la misma forma que traigo a mis amigos del colegio y no les permitiré cosas que no les permitiría a ellos.

3. Pensaré en la información que voy a compartir en mis posts. No entregaré información a desconocidos en la red. Si alguien me pide datos personales por la red, abandonaré la conversación con esa persona.

4. Tendré presente que hablar habitualmente con un desconocido en Internet no le convierte en conocido. No quedaré con nadie que haya conocido en la red a no ser que vaya acompañado de un adulto.

5. Cuando elija mi “nickname” no usaré mi nombre real. Elegiré un “nick” que no atraiga erróneamente la atención hacia mí.

6. Confiaré en mi instinto o sentido común. Si algo me hace sentir incómodo, abandonaré esa conversación con esa persona, la ignoraré o bloquearé su contacto.

7. No permaneceré indiferente ante un acosador en la red. Si detecto que alguien mantiene este tipo de conductas de acoso, se las contaré a mis padres, a un profesor o a un adulto de confianza.

8. Guardaré las conversaciones del chat, ya que pueden ser útiles en caso de que haya algún problema.

9. Compartiré con mis padres lo que aprenda en internet, los sitios que visite y las herramientas que utilice.

10. El mejor filtro para la red que pueden darme mis padres es la educación, que me permite tener un criterio sobre lo que puedo y no debo ver en internet.

Decalogo del niño para la seguirdad en internet

Por David Cortejoso, especialista en riesgos de las TICs. Publicado en: bullyng-acoso.com


Mucho más que unas pantallas……

Conclusiones de una Mesa redonda excepcional

Por Juan Gratacós

Este pasado Jueves, en el auditorio del Ilustre Colegio de abogados de Barcelona, el Sindicato de Padres organizó un evento con el objetivo de ayudar a los padres a enseñar a sus hijos a ser dueños de su identidad “digital”, bajo el título, EL EFECTO PANTALLA, ¿Hijos comunicados o aislados?

La mesa redonda fue magistralmente moderada por Xavier Grasset, periodista y actualmente realizador del programa L´Oracle en Catalunya Radio, y nos recordó solo empezar que las pantallas han cambiado el paradigma principal; ya no somos “receptores” sino también “activos” en la información y en los medios y de que ahora “vivimos para contar”

El objetivo no era solo alertar a los padres sobre los peligros de Internet, sino de saberles dar herramientas para ser educadores de sus hijos en este tema tan primordial.

El debate dio comienzo con una magistral exposición por parte de Patricia Gras, fiscal de menores, sobre los delitos y riesgos a los cuales nuestros hijos pueden ser vulnerables o incluso causantes. Leer más

Mesa redonda 26 de abril, El efecto pantalla ¿hijos comunicados o aislados?

Mesa Redonda:

.Patricia Gras, Fiscal de Menores

.Charo Sádaba, Profesora de Comunicación de la UNAV. Autora del Libro: “Redes sociales: Manual de supervivencia para padres”

.Mossos d’esquadra

.Guillermo Cánovas, Presidente de Protégeles

.Francisco Ruiz, Google España

Clausura: Secretario de Familia de la Conselleria de Benestar Social i Familia, Sr. Ramón Terrassa


La educación de los niños y de los adolescentes en el uso de las pantallas es fundamental y es responsabilidad de madres y padres,  también de los educadores.

Debemos enseñarles cuales son los valores y las actitudes con las que deben afrontar su vida digital.

El objetivo de la mesa redonda no es tanto presentar los peligros y las alarmas, sino de hacer conscientes a las familias de que también es nuestra responsabilidad, educar a nuestros hijos para que utilicen correctamente y con perspectiva de ciudadanos responsables, su identidad digital.

Cuáles son los valores y de qué manera debemos trabajar en casa y en la escuela de forma que nuestros hijos e hijas sean autónomos y responsables en el uso de las pantallas.

Fecha y Hora: 26 d’Abril · 18.00 h——–GUARDAROS LA FECHA

Lugar: Saló d’Actes de l’Il·lustre Col·legi d’Advocats de Barcelona
Mallorca 283 (entrada pel Palauet Casades)
Inscripción Gratuita:  efectepantalla@sindicatdepares.com

Se ruega confirmación al ser un aforo limitado